La ola de frío descorcha la temporada de 'matances'
Los expertos coinciden en que las bajas temperaturas son determinantes porque es lo que marca que la gente se anime o no a hacer los productos derivados de la matanza del cerdo

Momento en que se elabora la sobrasada en unas matanzas particulares de Mallorca. / Sebastiana Riera Llinàs

Las bajas temperaturas son clave para animar a la gente a hacer matanzas en Mallorca. Por ello, la ola de frío polar que ha provocado un drástico descenso de las temperaturas este mes de noviembre ha marcado el pistoletazo de salida de les matances. Los expertos reconocen que hay familias que elaboran los productos derivados del cerdo independientemente de las condiciones meteorológicas porque tienen una costumbre muy arraigada en su casa. Son los que tienen una fecha elegida por tradición y no la mueven haga frío o calor. De todas maneras, siempre se ha dicho que el 1 de noviembre levanta el telón de la campaña de las labores relacionadas con el sacrificio del cerdo. En esta ocasión, el frío, que ha llegado de sopetón a mediados de mes con la ola polar, ha permitido comenzar la temporada con la mente puesta en el puente de diciembre que por tradición en muchas familias mallorquinas sigue siendo la semana predilecta para realizar las matanzas. Y es que estos días festivos de principios de diciembre permiten a familias y amigos reunirse y participar en esta tradición que combina trabajo y bauxa.

Frit de matances. / Sebastiana Riera Llinàs
Margalida Obrador es la gerente de Ramaders Agrupats de Felanitx. Explica que ya llevan algo más de una semana en plena campaña. “El boom de las matanzas ya está aquí porque ha llegado el frío. En Tots Sants arracó la temporada pero empezó a poc a poc pero la semana que llegó la ola polar, la gente se puso a hacer matanzas”, desgrana Obrador que explica que la tendencia es similar a la del año pasado. “Hay gente que aún engorda su cerdo, eso no ha dejado de existir, y los que compran el género para hacer las matanzas. Llevábamos unos cuantos años que el mes de noviembre hacía mucha calor y casi no se hacía nada. Este año se nota que ya ha llegado el frío y la gente se ha animado a hacerlas, desgrana. Cabe recordar que el año pasado la campaña se retrasó de tal manera que la matanza del cerdo se solapó con las fiestas navideñas ya que el mes de noviembre fue cálido. Y es que las bajas temperaturas son determinantes porque es lo que marca que la gente se anime o no a hacer matanzas.
Campaña muy similar
Desde Càrniques Sunyer, Joan Sunyer explica que la temporada es muy similar a las otras campañas. De hecho, reconoce, “el precio ni se ha movido”. Que el frío haya llegado de golpe, admite Sunyer, ha cogido a contrapié a muchos de los adeptos a hacer matanzas. “Veníamos de una ola de calor y pasamos, en una semana, a una ola polar. La gente normalmente empieza a hacer matanzas a mediados de noviembre y el boom siempre es por el puente de diciembre”, recuerda Sunyer.
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