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Medio ambiente

Denuncian el vertido de restos de asfalto en suelo inundable del Port d’Andratx tras una obra encargada por el Consell

Los vecinos denunciantes han puesto los hechos en conocimiento de la Guardia Civil y de Recursos Hídricos

La institución insular niega que los terrenos sean un ANEI y señala que es una zona de servidumbre de carreteras, que se acondiciona con vistas a futuras actuaciones viarias

Los desechos de asfalto que se han depositado en estos terrenos del Consell que están en zona inundable

Los desechos de asfalto que se han depositado en estos terrenos del Consell que están en zona inundable / DM

Iñaki Moure

Iñaki Moure

Unos vecinos del Port d’Andratx han denunciado ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y ante Recursos Hídricos del Govern la existencia de un posible delito medioambiental por la gran acumulación de restos de asfalto en tres parcelas rústicas anexas a la carretera Ma-1, terrenos que son propiedad del Consell de Mallorca.

La institución insular niega cualquier tipo de irregularidad y asegura que ésta es una zona de servidumbre de carretera, por si en un futuro se hace algún tipo de obra de ampliación de la vía o se construye una rotonda. El Consell informa también de que no ha recibido ninguna notificación del Seprona acerca de posibles irregularidades.

En su denuncia, acompañada de fotografías como las que se ven en esta información, unos vecinos afirman que hay “cientos de metros cúbicos” de residuos asfálticos, que, apuntan, habría depositado la empresa concesionaria que se ha encargado de la renovación del pavimento de esta carretera, una obra impulsada por la conselleria insular de Territorio, Movilidad e Infraestructuras.

Los residentes que han dado la voz de alarma apuntan, a diferencia de lo que sostiene el Consell, que esas tres parcelas (la 219, 452 y 10218 del polígono 12 de Andratx) cuentan con la calificación de ANEI (Área Natural de Especial Interés).

Además, sostienen que son terrenos inundables que se sitúan en la zona de paso del Torrent de Rebolls. Éste desemboca en el Torrent des Saluet, que, a su vez, va a parar a la primera línea del Port d’Andratx. La presencia de restos asfálticos sin ningún tipo de tratamiento puede ocasionar filtraciones en el subsuelo, con el consiguiente riesgo de contaminación acuífera, según relatan.

Las parcelas donde se han acumulado restos de asfalto se suelen inundar, como se observa en esta imagen reciente

Las parcelas donde se han acumulado restos de asfalto se suelen inundar, como se observa en esta imagen reciente / DM

Posibles delitos penales

En el escrito presentado ante el Seprona, sugieren que estos hechos podrían ser constitutivos de delitos contra la ordenación del territorio, contra el medio ambiente y contra el patrimonio histórico, todos ellos tipificados en el Código Penal.

La mención al patrimonio histórico se debe a que, con el trasiego de camiones en estas parcelas, se ha visto dañada una pared de pedra en sec y una antigua noria, y todo ello en un entorno que forma parte de la declaración de Patrimonio Mundial de la Unesco.

El origen de los hechos denunciados se remonta al pasado mes de octubre, cuando empezaron las obras de asfaltado de la carretera entre el Port d’Andratx y Peguera, adjudicadas por el Consell de Mallorca por 6,1 millones de euros a una empresa concesionaria.

Según informó en su momento el Consell, la intervención era necesaria para poner asfalto nuevo entre los kilómetros 21 y 32, ya que se habían detectado tramos con deficiencias por grietas y erosión provocadas por el paso del tiempo.

Detalle de los restos de asfalto que se han dejado en estas parcelas

Detalle de los restos de asfalto que se han dejado en estas parcelas / DM

Desde que empezaron esos trabajos, según relatan los denunciantes, se empezaron a depositar en esas parcelas todo tipo de residuos y escombros, desde restos del asfalto viejo que se quitaba de la carretera hasta bordillos y piedras.

"Un peligro para el subsuelo"

Esta situación constituye “un peligro”, advierten, ya que esos residuos podrían contaminar las aguas subterráneas y pozos de particulares que usan ese agua para regar sus campos o para beber. El entorno está formado por una trama de suelo rústico en que hay propiedades que se dedican a las actividades agrícolas y que podrían verse afectadas por la toxicidad de dichos residuos depositados en la zona.

En respuesta a estos argumentos, fuentes de la institución insular señalan que, en esta franja de terreno, se pueden poner restos de obras, ya que es una zona de servidumbre de carreteras, al tiempo que explican que es un proceder habitual en el mapa viario de la isla.

Esas fuentes agregan que el asfalto retirado era muy antiguo, de más de tres décadas, por lo que no tiene mucho material contaminante. Aseguran que la práctica habitual es que ese material asfáltico se convierta en áridos, un tipo de material que contribuye a asentar ese terreno e, incluso, puede ayudar a evitar inundaciones.

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