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Educación

Inca y Gaza, hermanadas por los derechos de la infancia

El colegio Beat Ramon Llull de la ciudad mallorquina y el centro educativo Aid for Gaza, creado con la colaboración de la ONG Inca-Mallorca Solidaria, se unen en un acto simbólico a favor de la paz

Joan Frau

Joan Frau

Inca

Este jueves, Día Internacional de los Derechos del Niño, ha sido muy especial para los alumnos del colegio Beat Ramon Llull de Inca, y también para los aproximadamente 500 niños y niñas escolarizados en la Escuela Aid for Gaza, un centro educativo de emergencia habilitado en la franja de Gaza gracias a la iniciativa de la ONG Inca-Mallorca Solidaria y de otras entidades comprometidas. Ambos colegios han celebrado su hermanamiento con diversos actos lúdicos como bailes, canciones tradicionales y lectura en voz alta de los sueños. Los escolares de ambos centros han participado también en la elaboración de un gran mural con manos pintadas que simbolizan la unión de todos los niños y niñas, aunque estén a 3.000 kilómetros de distancia y no se conozcan personalmente.

La creación de la escuela en la franja de Gaza, en un territorio cruelmente castigado por el genocidio que sigue cometiendo Israel, es una de las acciones “más ambiciosas” llevadas a cabo por la ONG ‘inquera’. “La iniciativa va mucho más allá der ser un simple centro educativo: se ha convertido en un oasis de estabilidad en una zona de constante crisis, ofreciendo no solo el derecho fundamental a la educación, sino también elementos esenciales para la supervivencia y el desarrollo infantil”, explican desde la entidad solidaria.

En esta escuela de emergencia más de 500 alumnos reciben clases y participan en actividades lúdicas que “buscan restaurar la rutina y ofrecer un espacio de normalidad” entre tanta destrucción, lo que se considera “vital para la salud mental en un entorno de guerra”. Se imparten materias básicas, pero también se llevan a cabo juegos, expresión artística y apoyo psicosocial.

Por otra parte, la escuela “garantiza una comida diaria completa para todos los niños y niñas”, fundamental en un territorio que sufre una grave escasez de alimentos frescos y nutritivos. La comida actúa en este caso como “incentivo vital” para que las familias prioricen la asistencia de los niños a la escuela porque allí recibirán el sustento necesario. “Cada plato de comida y cada lápiz que entregamos es un acto de resistencia y un mensaje de que no están solos. Queremos que los niños y las niñas puedan ser, por unas horas, simplemente eso: niños, a salvo y aprendiendo”, explican desde la dirección del proyecto.

El “punto culminante” de esta iniciativa ha sido este jueves, día en el que se han hermanado oficialmente la escuela de Gaza con el colegio Beat Ramon Llull de Inca, en un “emotivo acto simbólico de unión y paz”. El objetivo es el de crear un “vínculo directo y duradero” entre los alumnos de ambos centros, porque a pesar de la distancia y de las diferencias culturales “la infancia comparte los mismos sueños, la misma necesidad de jugar y el mismo derecho a un futuro”, explican desde la ONG de Inca, que desde hace meses lleva a cabo campañas solidarias a favor del pueblo palestino en la franja de Gaza y ahora se enfoca en la reconstrucción de estructuras sociales básicas.

Antonia Triguero, portavoz de la entidad solidaria y regidora del Ayuntamiento de Inca, explica que los niños y niñas de Gaza empezaron los actos del hermanamiento hace dos días. “Hacía tiempo que no tenían algo para celebrar, y lo hacen con mucha ilusión”. Y para los alumnos y alumnas de Mallorca es una oportunidad para conocer la realidad de niños que “pasan otras situaciones” muy difíciles. Durante varios días los alumnos palestinos han podido mirarse en el espejo de la normalidad y olvidar por unos instantes el terror con el que están obligados a convivir.

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