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Servicios y gestión a la intemperie

Pista municipal de tenis de Deià, que era utilizada por el Club de Tenis Deià

Pista municipal de tenis de Deià, que era utilizada por el Club de Tenis Deià / DM

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Es una situación que se va repitiendo con excesiva frecuencia y que ya desvela un modo de proceder, una falta de gestión, que llega a ser preocupante. Determinados servicios de índole municipal han quedado desfasados, pero siguen activos, en una órbita descontrolada, hasta que un buen día se decide cerrarlos mientras se busca regularización actualizada y garantía de seguridad física para los usuarios. Es decir, que hasta que alguien reacciona y mueve pieza, todo ha permanecido a la buena de Dios.

Ahora ocurre en Deià. Las instalaciones del Club de Tenis cierran por falta de coherencia, lo cual quiere decir que el Ayuntamiento da por resuelto el convenio a la espera de un nuevo reglamento y de subsanar unas deficiencias técnicas que apuntan a un muro de contención y al sistema de evacuación de aguas pluviales. Estaría muy bien, sería loable, si la medida respondiera a factores repentinos, sobrevenidos, y no dejara a la intemperie a unos 130 usuarios, cifra muy significativa en una población de 600 residentes.

El consistorio y en especial su alcalde, Joan Ripoll, se delatan en su propia decisión. Resulta muy complicado que un Ayuntamiento pueda alegar ignorancia creíble en la gestión de las infraestructuras municipales que le competen, pero resulta que aquí, Ripoll, antes de tomar el relevo de Lluís Apesteguía en la alcaldía, ha sido presidente del club de tenis durante una década. Sus actuales sucesores denuncian que todo transcurría sin convocatoria electoral y que el Registro de Entidades Deportivas nada sabían de la práctica del tenis en Deià. Lástima que las desafortunadas cámaras, primero falsas y después desenfocas, instaladas por Apesteguía, en vez de entrometerse en el colegio Robert Graves, no sirvieran para captar la imagen real de unas instalaciones deportivas desfasadas no solo en lo material.

Los actuales responsables del club están que trinan. Piden un informe técnico, que parece no existir, que pueda justificar el cierre decretado y mientras, una mesa técnica y vecinal capaz de coordinar la continuidad. La normalización no se presume próxima.

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