Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Lletra menuda

Enfado y contundencia de un rechazo

Imagen de una concentración en contra del proyecto junto a la parcela donde se prevé su construcción.

Imagen de una concentración en contra del proyecto junto a la parcela donde se prevé su construcción. / DM

Llorenç Riera

Llorenç Riera

Igual que tener al enemigo en casa y además, con un cúmulo de peligros asociados. Si atendemos a la declaración institucional emitida por el Ayuntamiento y a los postulados de las alegaciones generadas, así se percibe en Pollença la posibilidad de incorporar al municipio una planta de baterías de litio. Hay detalle, argumento y diversificación a la oposición que aúna a consistorio, GOB, Arrels Marines y numerosos particulares. También enfado y decepción porque, según se asegura, nadie ha tenido en cuenta los intereses y la opinión local a la hora de trazar un proyecto que, visto el rechazo, parece tener escaso futuro, pero todo es posible porque mucho de lo que está en juego se cuece en instancias superiores de interés alto. De hecho, estamos ante el pulso desigual y soterrado entre un municipio de Mallorca, bello pero también frágil, y una multinacional. Hay tanta diferencia argumental entre promotor y destinatario que parecen hablar de dos intenciones distintas y contrapuestas. Atlántica, la firma de baterías de litio que aspira a instalarse en Pollença, está segura de disponer de prestigio internacional como aval y se concede a sí misma un compromiso con Mallorca que quiere acercar a los pollencins. Dice que sus baterías dotan de estabilidad y seguridad al sistema eléctrico de forma más limpia y económica. Todo ello, sin embargo, no tiene posibilidad alguna de amparo normativo a los ojos de la casa consistorial y de los informes técnicos que le dan soporte. En Pollença las baterías de litio no tienen cabida en suelo rústico y por otro lado se entiende que el anuncio de información previa nace «viciado de nulidad de pleno derecho» porque no hace referencia alguna a la norma que pueda ampararle. Se teme al impacto sobre el paisaje, el medio y la población humana. En términos más concretos, a los incendios y a la contaminación. Incluso Tots per Pollença, el único grupo político que no ha firmado la declaración institucional en contra, se opone al proyecto. Lamenta que no se hayan tenido en cuenta sus propuestas para un rechazo más contundente. Política local.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents