Recursos hídricos
Un nuevo pozo permitirá extraer 700 toneladas de agua diarias en Binissalem
Después de cinco licitaciones desiertas, el Ayuntamiento ejecutará las obras de perforacion con un coste de 400.873 euros

Una imagen del pozo actual que abastece de agua a Binissalem. / J. Canut
Por fin han podido ser adjudicadas las obras de construcción de un nuevo pozo de agua potable municipal en Binissalem. Después de que hasta en cinco ocasiones el Ayuntamiento publicara una licitación en la Plataforma de Contratación del Sector Público y esta fuera declarada desierta al no presentarse ninguna empresa, finalmente, Catalana de Perforaciones será la encargada de ejecutar estas obras tan necesarias. Según explica el concejal de Urbanismo, Pep Maria Pons, la iniciativa de construir un nuevo pozo viene de 2018. Pero no fue hasta el 6 de julio de 2021 cuando el Ayuntamiento publicó la primera licitación, y así se irían sucediendo los siguientes intentos (23 de agosto de 2021, 9 de septiembre de 2022, 15 de noviembre de 2022 y 16 de febrero de 2024).
Pons aclara que el problema de falta de interés por parte de empresas para hacerse cargo de estas obras radicaba en el importe con que figuraban presupuestadas, que era de 203.756,84 euros, un dinero procedente del Plan de Obras y Servicios (POS). Una cantidad muy por debajo del coste real de estas obras. El concejal explica que después de mantener contactos con distintos proveedores la citada cantidad solo era suficiente para realizar la perforación. Pues el proyecto incluye toda una serie de operaciones como la adquisición y colocación de la bomba (para extraer el agua), las tuberías y su instalación, y las conexiones eléctricas. Todo junto encarecía mucho más el coste total.
Así pues, el Ayuntamiento logró una subvención de 278.037,97 euros procedente del denominado Pacte per l’Aigua del Govern Balear, y seguidamente solicitó una prórroga, hasta el 31 de diciembre de 2025, para poder modificar el proyecto y dotarlo de la correspondiente partida presupuestaria. Una partida que, definitivamente, quedaría establecida en 400.873 euros. En esta ocasión, dos empresas optarían a ejecutar las obras y sería la citada Catalana de Perforaciones, finalmente, la adjudicataria.
Inicio de las obras
Está previsto que las obras empiecen este 18 de noviembre y que duren un mes, sobre todo, para no superar el plazo marcado por la prórroga. El concejal Pep Maria Pons indica que las obras de perforación durarán unas dos semanas. La máquina con la que se ejecutará esta perforación logra excavar hasta 15 metros diarios. El nuevo pozo, que se ubicará cerca de la pista deportiva de la zona de ca n'Arabí, tendrá una profundidad de 250 metros y en los 200 será instalada la bomba.
Un aparato cuyo coste es de 48.000 euros y que, una vez en funcionamiento, permitirá la extracción de 700 toneladas de agua diarias. Según detalla el concejal, el pueblo actualmente consume, diariamente, unas 2.000 toneladas de agua. Según detalla Pons, cada metro de perforación tiene un coste de 230 euros, y a partir de los 200 metros el coste es de 260 euros por metro. Por lo que se refiere al entubado, el diámetro será de unos 40 centímetros y el coste de un metro de entubado asciende a 160 euros.
El agua será conducida a través de una canalización que subirá desde el pozo hasta el depósito que hay justo en la entrada de la zona de ca n'Arabí (el depósito que siempre se ha utilizado).
Suministro
La construcción de un nuevo pozo era una infraestructura mucho más que necesaria para el pueblo por distintos motivos. En primer lugar, Binissalem actualmente sólo dispone de un pozo. A lo largo de las últimas décadas había tenido hasta cuatro, pero al final, por averías diversas, sólo quedaba uno, con la posibilidad anunciada ya varias veces que, de producirse problemas, el Ayuntamiento podría verse obligado a tener que aplicar restricciones en la red municipal de agua potable.
Otro motivo son las fuertes sequías y el aumento de temperaturas que se han ido acentuando en los últimos años y que conllevan también un mayor consumo de agua y que, al mismo tiempo, suponen para la isla, en general, una carencia de este bien tan preciado y necesario.
Otro motivo es el aumento poblacional que ha experimentado el pueblo, acercándose a los 10.000 habitantes, lo que implica, evidentemente, un mayor consumo de agua. Sin embargo, tal y como explica el concejal, Binissalem, aparte del pozo que tiene en funcionamiento, también dispone de una conexión con Emaya dentro de la finca de can Frare, y de otra conexión con el depósito que se construyó cuando se edificó el polígono, con capacidad para 600 toneladas.
Suscríbete para seguir leyendo
- Jon Kortajarena causa sensación en Alaró: el modelo vasco se deja ver en el mercadillo navideño
- Una planta tóxica e invasora amenaza la potabilidad del agua del Gorg Blau
- Diez años de abandono en la Olleria de Can Palou
- ‘Ja era hora – Gastrofest’ llega a Binissalem: la nueva feria gastronómica que presenta la cerveza Balear 1983
- El Govern retira la planta invasora que amenaza el Gorg Blau
- Introducen vacas de raza mallorquina en Galatzó para mejorar la gestión forestal
- El Govern autoriza la construcción de dos grandes proyectos solares en Inca y sa Pobla
- Adiós a las palas y partidos improvisados: Sóller veta los juegos en sus playas durante el verano