Salud
Las dos vidas de José, un cocinero de un hotel de Palmanova al que un “susto” de salud le ayudó a dejar el tabaco
Atención Primaria de Mallorca, en coordinación con Son Espases, lanza en la zona sanitaria de Ponent el programa ‘Respira Vida’ para ayudar a pacientes fumadores que han sufrido un infarto o un ictus a abandonar este hábito nocivo

José María Blanco, atendido por Tina Crespí en una de sus revisiones periódicas / I.M.
Hay cambios vitales obligados y otros que se hacen por elección propia. La segunda vida de José María Blanco empezó este año de forma obligada. Con 62 años, este cocinero de un hotel de Palmanova (Calvià) fumaba un paquete de tabaco diario, llevaba una vida sedentaria y tenía sobrepeso. Este verano venía sufriendo especialmente el calor. Había días, cuenta, en que se tenía que cambiar varias veces de ropa de lo sudado que estaba.
Un día de calor tórrido, su cuerpo colapsó. Estuvo dos semanas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Son Espases y otra quincena de días en planta, por una descompensación respiratoria y problemas con el azúcar.
José tuvo que empezar entonces su segunda vida. “Nunca había intentado dejar el tabaco. Era mi único vicio, porque no bebo alcohol. No me gusta”, cuenta. La decisión vino por sí sola: “En el hospital no podía fumar y me di cuenta de que quizá no era tan difícil”.
Ya lleva semanas sin encender un cigarrillo. Periódicamente acude a su centro de salud de Son Pisà, en Palma, para controles de tensión y azúcar y, sobre todo, para reforzar su decisión. “A veces me entran ganas, pero salgo a caminar. El otro día acompañé a familia de compras. Me senté para esperarles en un banco y una señora encendió un cigarro a mi lado. ¡Me tuve que ir!”, explica, evidenciando que la lucha es cotidiana.
16 pacientes en 'Respira vida'
Él es uno de los 16 pacientes que ya participan en el programa ‘Respira Vida’, una iniciativa piloto puesta en marcha este verano por Atención Primaria de Mallorca, para reforzar la coordinación entre Son Espases y los centros de salud de la zona sanitaria de Ponent. ¿El objetivo? Ayudar a los pacientes fumadores que han sufrido un “susto” con su salud para que dejen el tabaco

Laura Medrano y Marga Morcillo, miembros del equipo coordinador del proyecto / I.M.
Como explican a este diario las miembros del equipo coordinador del programa, Marga Morcillo y Laura Medrano, se trata de aprovechar un momento clave en la vida del paciente para acompañarle en el proceso de abandonar ese habíto nocivo para él: “Cuando un paciente ingresa por un infarto, un ictus o una descompensación respiratoria, está muy sensibilizado. Ha pasado por la UCI, ha llegado en ambulancia, ha visto las orejas al lobo. Es el momento idóneo para intervenir contra el tabaquismo”.
Hasta ahora, entre el alta hospitalaria y la primera visita en el centro de salud solía pasar demasiado tiempo. “Cuando llegaban, el susto ya se les había pasado. Ahora la cita se les da directamente en el hospital, y en las primeras 48 horas después del alta los vemos en Atención Primaria”, explica Morcillo.
El programa se desarrolla de forma coordinada entre las áreas de Cardiología, Neumología y Neurología, e incluye tratamiento farmacológico, terapia cognitivo-conductual y seguimiento estrecho. “El objetivo es acompañarlos en un proceso que muchos comparan con un duelo. El tabaco ha estado muy presente en su vida y no es sólo dejar un hábito: es cambiar rutinas enteras”, añade Medrano.
Revisiones periódicas
La enfermera Tina Crespí es una de las profesionales que realizan este seguimiento. “Lo primero es que el paciente sea consciente de lo que fuma: cuántos cigarrillos y en qué momentos. Después tratamos de romper esos automatismos: si siempre fuma con el café de la mañana, intentamos modificar ese hábito”, explica. A partir de ahí, se suman el tratamiento farmacológico y un plan de actividad física y alimentación.
A su lado, José asiente. Asegura que ahora sale a caminar y se cuida más. Tras el susto del verano, se le ve de buen humor, con ánimo. Ante las cámaras de televisión que han venido para hacerle un reportaje, bromea con Crespí, mientras se deja grabar desenvolviéndose en la consulta con naturalidad. “Te van a dar un Oscar”, le dice su enfermera. “No, un Oscar no. ¡Un Goya!”,
Aunque el programa acaba de arrancar, ya ha permitido a algunos pacientes mantenerse sin fumar desde el alta hospitalaria. El objetivo, si los resultados son positivos, es extender la experiencia a los otros tres hospitales públicos de Mallorca. “Cada persona avanza a su ritmo, pero llegar al centro de salud justo después de salir del hospital está marcando una diferencia”, apuntan los responsables de la iniciativa.
Para José María, el tabaco quedó atrás en la UCI. “Me hicieron una puesta a punto y me di cuenta de que no quiero volver a pasar por esto”, dice.
Suscríbete para seguir leyendo
- Los ‘caragolins’ se multiplican en el campo y suponen una amenaza para los cultivos jóvenes
- Duelo por cada palmo de tierra en Cala Llamp: un vecino frena la ampliación registral de una finca al alegar que invade la suya
- Dueños de pequeños barcos se movilizan este domingo para evitar su 'expulsión' del puerto de Andratx tras incrementos de hasta el 600% en el precio de los amarres
- La central de es Murterar entra en fase de pruebas ante una posible reactivación puntual
- El mar escupe basura en la Colònia de Sant Jordi
- Desalojado un asentamiento ilegal en suelo rústico de Sencelles tras años de denuncias
- El Ayuntamiento de Santa Maria, de Més per Mallorca, rectifica por las quejas de las 'colles' y de los vecinos y no emitirá el España-Bélgica
- El aspirante socialista a la alcaldía denunció ante la Guardia Civil el vídeo falso generado con IA que circuló en Calvià
