Por primera vez, Sóller y Fornalutx reciben agua de fuera del valle al invertirse el trasvase de Sa Costera por la sequía
Se trata de la primera vez desde la entrada en funcionamiento del trasvase en 2009 que la infraestructura se utiliza a la inversa para abastecer el valle

Imagen de las instalaciones. / Joan Mora
El trasvase de Sa Costera se ha convertido en clave para garantizar el suministro de agua potable a los vecinos de la Vall de Sóller en una de las sequías más severas de los últimos años. Sin embargo, esta vez el sistema hidráulico ha funcionado de forma inédita: el flujo habitual se ha invertido, y el agua que llega a los depósitos del Camp de sa Mar no procede de la emblemática fuente de Sa Costera, sino del municipio de Bunyola.
Según explicó el director general de Recursos Hídricos del Govern, Joan Calafat, el trasvase ha aportado hasta la fecha cerca de 40.000 metros cúbicos de agua, en su mayoría procedentes de los acuíferos subterráneos de s’Estremera, en Bunyola. El envío se ha realizado gracias a la infraestructura del propio trasvase, que permite revertir el sentido de la canalización que conecta el Camp de sa Mar con s’Estremera.
Se trata de la primera vez desde la entrada en funcionamiento del trasvase en 2009 que la infraestructura se utiliza a la inversa para abastecer el valle. También es la primera vez en la historia que Sóller y Fornalutx reciben agua de fuera del valle, una medida excepcional provocada por la sequía.
Clave
Calafat destacó que esta inversión “ha sido clave para garantizar el abastecimiento de agua en la Vall”. Precisó que no solo Sóller se ha beneficiado del trasvase, sino también Fornalutx, al que se han enviado cerca de 7.000 metros cúbicos de agua potable. En conjunto, los acuíferos de s’Estremera han aportado más de 45.000 metros cúbicos de agua a ambos municipios.
El responsable de Recursos Hídricos explicó que la decisión de invertir el flujo del trasvase se tomó ante el escaso caudal de la fuente de Sa Costera, que en las últimas semanas apenas aportaba agua suficiente para cubrir la demanda. Pese a que las últimas lluvias registradas en la Serra de Tramuntana han mejorado ligeramente su caudal, este sigue siendo insuficiente para atender las necesidades de la población.
Solo el municipio de Sóller necesita a diario más de 3.500 metros cúbicos de agua para garantizar el suministro, mientras las restricciones continúan vigentes debido a la falta de precipitaciones.
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