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La Xylella y el cambio climático hunden la confianza en el almendro mallorquín

El sector de la almendra busca reforzarse frente a la Xylella con investigación y con la IGP Almendra de Mallorca como referente

La algarroba supera las 2.000 hectáreas cultivadas, pero arrastra retos de mecanización y rentabilidad

La Mesa de Frutos Secos marca las prioridades para la reestructuración de estos dos sectores en los próximos dos años

Imagen de archivo de unos almendros jóvenes en plena producción.

Imagen de archivo de unos almendros jóvenes en plena producción. / DM

Rosa Ferriol

Rosa Ferriol

Palma

El Govern refuerza la estrategia para garantizar el futuro de la almendra y de la algarroba en Baleares. Este miércoles se ha reunido la Mesa de Frutos Secos para marcar las prioridades para la reestructuración de estos dos sectores en los próximos dos años. Entre las conclusiones del encuentro, cabe destacar que la almendra busca reforzarse frente a la Xylella con investigación y con la IGP Almendra de Mallorca como referente mientras que la algarroba afronta el reto de la transparencia en la cadena de valor.

El balance del sector de la almendra es mucho “más complejo” ya que el impacto de la Xylella fastidiosa en la producción “es muy profundo”. Además de suponer la muerte de miles de árboles, ha supuesto el abandono del modelo tradicional de cultivo. Todo ello, unido a las dificultades derivadas del cambio climático y a la presión del comercio mundial, ha mermado la confianza del agricultor en el almendro. No obstante, algunas cooperativas y agricultores de Mallorca y Eivissa mantienen su apuesta por el cultivo y la IGP Almendra de Mallorca se consolida como motor de diferenciación en el mercado, mostrando indicadores claros de crecimiento.

Mesa del sector del almendro, en la reunión de la conselleria.

Mesa del sector del almendro, en la reunión de la conselleria. / CAIB

Con los datos en la mano, el Plan de Reestructuración de Frutos Secos en el sector de la almendra ha permitido aumentar muy modestamente la plantación de almendros en 106 hectáreas nuevas gracias a dos convocatorias de apoyo que suponen una inversión de 1,7 millones. Ello lleva al Govern a redefinir esta línea de ayuda porque se considera insuficiente. Otros 700.000 euros se han destinado a la investigación y control de la Xylella. Además se han reforzado las actuaciones de conservación y mejora varietal a través del banco de germoplasma y la caracterización de nuevas variedades, con más de 238.000 euros ejecutados. Finalmente, la IGP Almendra de Mallorca ha ampliado el número de explotaciones adheridas y la producción reconocida, reforzando su posicionamiento.

Así las cosas se estudia lanzar nuevas ayudas para la almendra, aunque la baja participación genera dudas sobre su eficacia. Además, se ha puesto sobre la mesa crear una línea específica para arrancar y destruir parcelas afectadas por Xylella, con mantenimiento garantizado por cinco años. También se quiere evaluar la viabilidad de la producción ecológica, apoyar la investigación y fortalecer la IGP Almendra de Mallorca con estrategias de imagen. Además, se debate concentrar más la producción mediante integración de las organizaciones de productores de frutas y hortalizas, más allá de las cooperativas. El director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, destaca la necesidad de hacer una reflexión profunda sobre el futuro del sector frente a la Xylella y la competencia internacional, subrayando el papel clave de la IGP para diferenciar la producción y mantener la confianza del consumidor.

Mesa del sector de la algarroba.

Mesa del sector de la algarroba. / CAIB

En el sector de la algarroba, el Plan de Reestructuración de Frutos Secos ha permitido incrementar la superficie cultivada en Baleares, que ha pasado de unas 1.639 hectáreas iniciales a superar las 2.000 registradas en el Registro Insular Agrario (RIA) gracias a dos convocatorias de ayudas. En este sentido se han inyectado 4,2 millones en líneas de nuevas plantaciones, replantación e injerto. También se han conseguido avances en investigación y conservación, con la caracterización de 40 variedades de algarrobo y el mantenimiento del banco de germoplasma, al que se han destinado más de 120.000 euros. Además, se han tratado 279 hectáreas contra plagas y se han injertado cerca de 1.900 pies de algarrobo a través de los programas de modernización. También se han dado los primeros pasos para mejorar la transparencia de la cadena de valor con la incorporación de explotaciones a la Red Contable Agraria Nacional (RECAN) y en los últimos cuatro años y se han implementado medidas para incrementar la información sobre las transacciones.

Producción real

Pese a ello, Fernando Fernández admite que “el sector sigue afrontando la dificultad de conocer con certeza la producción real de algarroba. Además la fuerte dependencia de los precios internacionales condiciona tanto la cosecha como la entrada del producto en los almacenes. “El cultivo sigue siendo poco mecanizado y, en campañas con precios bajos, resulta difícil encontrar mano de obra y garantizar que toda la producción se recoja”, ha señalado. Por ello, se apuesta por desarrollar un conjunto de acciones en los próximos dos años para poder afrontar la incertidumbre con la que se inicia cada campaña. Así la cosas se van a actualizar las ayudas con convocatorias específicas para injertos, regadío y modernización y se va a elaborar una ficha técnica con recomendaciones agronómicas. También se ha solicitado realizar un estudio completo de rendimientos, redactar un informe sobre la cadena de valor, valorar la implantación de una tarjeta digital y un sistema de declaración obligatoria de entradas, además de retomar el proyecto de una lonja de referencia en Mallorca. Igualmente, puntualiza Fernández, se reforzarán los controles sobre los operadores inscritos en el sistema SILUM y se promoverá la creación de una Organización Interprofesional de la Algarroba en Baleares.

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