Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Recursos hídricos

Las alertas sobre el uso indebido de agua en campos de polo de Mallorca llegan al Parlament

Més presenta una batería de preguntas en la Cámara balear para que el Ejecutivo de Prohens informe sobre los expedientes sancionadores abiertos y para que se pronuncie sobre la necesidad de restricciones en estos tiempos de sequía

Jugadores en un campo de polo de Mallorca

Jugadores en un campo de polo de Mallorca / DM

Iñaki Moure

Iñaki Moure

El posible uso indebido de agua subterránea por parte de algunos campos de polo de Mallorca, objeto de un expediente sancionador por parte de la conselleria del Mar y del Ciclo del Agua y de denuncias de particulares, será motivo de debate próximamente en el Parlament, donde el Ejecutivo de Marga Prohens tendrá que dar las explicaciones oportunas.

El Grupo de Més en la Cámara balear ha presentado un conjunto de preguntas y requerimientos, a fin de obtener información oficial al respecto. Este diario informó de que el campo de polo de Llucmajor había sido expedientado por la Conselleria por utilizar pozos para el riego de sus instalaciones, una acción que puede castigarse con multas de hasta un millón de euros.

Asimismo, este diario reveló que se había presentado un escrito ante la dirección general de Recursos Hídricos advirtiendo de una situación parecida en el campo de polo de Campos. Según la solicitud de información presentada por un particular este verano, se pedía que el departamento autonómico entrase a investigar si en el campo de polo de Campos se están extrayendo aguas subterráneas destinadas al riego de la instalación.

Sobre estas cuestiones, Més ha registrado una pregunta en el Parlament en que solicita saber si se ha abierto también expediente sancionador al campo de polo de Campos “después de las denuncias por el uso no autorizado de agua subterránea”.

De igual forma, ha pedido tener acceso al expediente sancionador contra el campo de polo de Llucmajor. En este caso, según la información a la que ha tenido acceso este diario, los daños causados al dominio público hidráulico ascenderían a más de 70.000 euros, según han calculado los técnicos de la administración autonómica.

Pozos propios y datos de alta

Estos dos requerimientos de información se suman a otras preguntas registradas en la Cámara balear por la formación ecosoberanista, que pide saber si los campos de polo que hay autorizados en Mallorca tienen pozos propios y dados de alta para el consumo de agua. También pregunta cuál es la cantidad de agua que extraen para desarrollar su actividad.

“¿Cuánta agua se consume para mantener [estas instalaciones] en comparación con otros usos esenciales?”, interroga también Més al Ejecutivo de Prohens. Asimismo, este partido cuestiona si “es sostenible continuar promoviendo actividades de alto consumo de agua en una isla con recursos hídricos escasos”, y si no sería mejor “limitar o prohibir el riego de campos de polo durante periodos de sequía”.

El caso de Llucmajor

La conselleria del Mar y del Ciclo del Agua del Govern ha tramitado un expediente de sanción contra un campo de polo en Llucmajor por extraer agua subterránea sin la correspondiente autorización administrativa, con la finalidad de regar la instalación deportiva. Los daños causados al dominio público hidráulico ascenderían a más de 70.000 euros, según han calculado los técnicos de la administración autonómica.

En una resolución oficial a la que ha tenido acceso este diario, la Conselleria recoge que estos hechos han quedado constatados por un acta que realizaron agentes de medio ambiente sobre los sondeos de agua en la instalación, así como por un informe del jefe del Servicio de Aguas Subterráneas sobre los daños causados al dominio público hidráulico.

Los hechos se remontan al mes de abril de 2023, cuando el Govern recibió la denuncia de un particular sobre el supuesto uso ilegal de agua subterránea para regar este campo de polo. Tras esta denuncia la dirección general de Recursos Hídricos empezó las investigaciones para determinar si había habido algún tipo de infracción.

Posteriormente, en el mes de mayo de ese mismo año, agentes de medio ambiente realizaron una inspección del lugar y emitieron un informe que incluía un reportaje fotográfico y un plano de situación de tres sondeos - pozos -, en la finca. Al menos dos de ellos, según les aseguró el encargado de la finca, servirían para distribuir “el agua para el riego del campo de polo, entrenamientos y cuadras de caballos”.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents