Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los hoteleros de Alcúdia y Can Picafort aprecian un descenso de la ocupación en julio y agosto

Los empresarios advierten "síntomas de moderación" y declaran el "fin del efecto champán" que marcó la post-pandemia, cuando los turistas incrementaron el gasto por el ahorro acumulado

Una imagen aérea del Port d'Alcúdia.

Una imagen aérea del Port d'Alcúdia. / DM

Joan Frau

Joan Frau

Alcúdia

Los hoteles de Alcúdia y Can Picafort que están asociados a la Agrupación Hotelera han tenido, entre marzo y agosto, una ocupación del 84 y el 80 por ciento, respectivamente, según ha informado este martes la asociación empresarial, que valora la temporada central del verano como “positiva” aunque aprecia “síntomas de moderación” en los meses de julio y agosto. Asimismo, la Agrupación de Hoteleros de Alcúdia y Can Picafort explica, durante el balance de la temporada turística 2025, que las cifras son muy similares a las de 2024, si bien destacan un “descenso” en los niveles de ocupación durante los meses centrales de la temporada alta.

En lo que respecta a Alcúdia, la agrupación señala que el municipio “mantiene su perfil multi-mercado”. El mercado británico y de los países del Este ha descendido un cinco por ciento en cada caso, con cuotas del 25,1% y del 6,54%, respectivamente. Por contra, celebra que el resto de mercados emisores “se mantienen estables” y que el mercado alemán es el líder con un 27,7 por ciento, seguido del escandinavo (16,3%), el español (5,24%), otros europeos (19%) y no europeos (3,42%). En este sentido, el presidente de la agrupación hotelera, Pabrlo Riera-Marsa, apunta que “estamos viendo una ligera pérdida de fuerza del mercado británico y de los países del Este, mientras que el resto mantienen su estabilidad”. A su entender, “Alcúdia sigue siendo un destino multi-mercado, pero con ajustes que debemos seguir muy de cerca”.

El núcleo de Can Picafort, visto desde la terraza de uno de los hoteles asociados a la agrupación.

El núcleo de Can Picafort, visto desde la terraza de uno de los hoteles asociados a la agrupación. / Grupotel

Por otra parte, en el núcleo de Can Picafort (Santa Margalida), se ha registrado una media de ocupación del 80 por ciento hasta el pasado mes de agosto, lo que “refleja una tendencia positiva, aunque con dinámicas distintas”. En este caso, el mercado alemán “crece con fuerza”, con un 20,89% más de ocupación, alcanzado una cuota del 47%. Además, también se observa un crecimiento en el mercado nacional, con un 1,8% más con respecto al pasado año, así como el francés, con un 1,29% más y el de los países del Este, cuyo crecimiento ha sido este verano del 1,4%. Por contra, el mercado británico “retrocede un 1,43%, quedándose en el 16%”. Riera-Marsa afirma al respecto que, en el caso de Can Picafort, “el mercado alemán se consolida como motor, mientras que el británico muestra un retroceso que preocupa”. El presidente de la agrupación confirma la necesidad de “diversificar todavía más”.

Caída del todo incluido

Por otra parte, “más allá de las diferencias por destino”, afirma la agrupación hotelera, “el dato más relevante de la temporada es el cambio en los regímenes de alojamiento”. En este sentido, señala que los regímenes de media pensión y todo incluido “caen más de un 10%”, mientras que el self-catering, mediante el que los turistas pueden prepararse sus propias comidas, crece un 7%.

Esta “evolución”, lamenta la asociación empresarial, “repercute directamente en la restauración y la oferta complementaria, que reportan caídas del 15% al 20% con respecto al año pasado”. Una tendencia que se ha confirmado en diferentes zonas turísticas este verano, y especialmente en Sóller, donde los empresarios de la restauración han lamentado fuertes pérdidas económicas. “El auge del self-catering refleja un cambio de hábitos del turista, que consume más fuera del hotel y elige fórmulas más flexibles, lo que impacta directamente en la restauración local y la oferta complementaria”, explica Riera-Marsa.

El balance de la temporada alta muestra unos indicadores que “marcan el fin del ‘efecto champán’ post-pandemia”, cuando los turistas incrementaron el gasto debido al ahorro que habían podido acumular, y un “retorno a una demanda más moderada y estable, parecida a la etapa previa a la pandemia sanitaria”. En conclusión, el presidente de la agrupación considera que la temporada es “positiva”, pero alerta de la existencia de “síntomas claros de moderación”. “Esto nos obliga a trabajar con inteligencia, reforzando la calidad, la diferenciación y la sostenibilidad de nuestra oferta”, concluye Pablo Riera-Marsa.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Can Picafort
  • hoteleros
  • Restauración
  • verano
  • Crecimiento
Tracking Pixel Contents