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Transporte Público

Seleccionada la Alternativa 1 para sa Pobla en una reunión cargada de tensión y protesta de tractores

Según lo presentado, se prevé el traslado de la actual estación de sa Pobla a una nueva ubicación más céntrica dentro del pueblo

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La Conselleria de Movilidad y Vivienda, en colaboración con Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM), ha celebrado una reunión informativa con los vecinos de sa Pobla para detallar el proceso del proyecto que busca extender la línea de tren hasta el Port d'Alcúdia. Este encuentro estuvo marcado desde sus inicios por una notoria tensión y la sonora protesta de tractores con sus cláxones en la calle, una muestra visible del rechazo. Durante la sesión, se comunicó oficialmente que la Alternativa 1 ha sido la seleccionada para este tramo. Esta opción, según lo presentado, prevé el traslado de la actual estación de sa Pobla a una nueva ubicación más céntrica dentro del pueblo. El proceso de alegaciones será hasta el 14 de septiembre.

La noticia llega tras un largo periodo de controversia y una manifestación del pasado 3 de julio. En aquel evento, unos 150 habitantes de sa Pobla ya expresaron sus preocupaciones por el impacto que el nuevo trazado del tren tendría sobre las tierras de campo, sa marjal, subrayando la fragmentación de propiedades agrícolas y el irreversible deterioro del patrimonio natural y cultural de la zona. A la reunión de ayer asistieron miembros del proyecto y la administración, incluyendo a José Ramón Orta, gerente de Serveis Ferroviaris de Mallorca; Lorena del Valle, directora general de Mobilitat; Joan Mas Mesquina, jefe del Departamento de Obras Públicas del Govern de les Illes Balears; Sebastià Ribot, ingeniero de AYESA (empresa redactora del proyecto informativo); y los técnicos de Serveis Ferroviaris de Mallorca, Pau Cavaller y Apol·lònia Fuster.

A la reunión no solo asistieron vecinos de sa Pobla, sino también a personas afectadas por otros proyectos ferroviarios, como los de Llucmajor y Campos, lo que amplificó el alcance de la protesta y el sentir generalizado de descontento. El discurso de los asistentes se centró en poner en duda la verdadera justificación de "interés público y social" del proyecto, insinuando que los beneficios no compensarían los daños. Una de las críticas más recurrentes y simbólicas dirigidas a los políticos fue la observación de que ninguno de ellos había llegado al encuentro utilizando el tren, un hecho que resonó profundamente entre los presentes y acentuó la percepción de una desconexión entre la clase política y las realidades cotidianas de los ciudadanos.

Las preocupaciones que impulsan esta oposición gritaron "fuera!", "no queremos tren". Catalina Cañellas, por ejemplo, compartió la angustia de ver cómo su finca será"partida por en medio", lamentando que el valor funcional y sentimental de los terrenos. Los afectados también pusieron un fuerte énfasis en el daño al patrimonio inmaterial y paisajístico de sa Marjal, destacando la posible afección a elementos tan característicos como los históricos 'safareigs', 'molinos' y 'síneas' que forman parte integral del paisaje cultural. "Todos los políticos están a favor, pero el pueblo no lo quiere", afirmó.

Periodo Crucial de Alegaciones y Fomento del Diálogo Futuro

A pesar de la ya comunicada selección de la Alternativa 1, la Conselleria anunció que aún es posible presentar alegaciones, cuyo plazo se extenderá hasta el 14 de septiembre. Esta fase es crucial y representa una oportunida para que todos los afectados y la sociedad civil puedan formalizar sus objeciones, presentar propuestas alternativas y expresar sus demandas de forma estructurada. Además, para garantizar una mayor transparencia y participación, se ha solicitado que,después el proyecto se volvería a exponer públicamente, abriendo una nueva ronda de escrutinio. Con el fin de facilitar un diálogo más fluido y constructivo, la Conselleria propuso que si llegara esta fase, se creara un grupo de trabajo específico que canalice las aportaciones y objeciones de la comunidad y se expongan "propuestas reales. También por parte del consistorio". El alcalde de sa Pobla, Biel Ferragut, informó que en el próximo pleno todos los políticos debatirán esta cuestión.

La movilización de sa Pobla no solo se consolida como una denuncia de carácter urbanístico, sino como la defensa de la identidad, la historia y la dignidad de un pueblo que se siente profundamente unido a su tierra. Este complejo proceso se enmarca en una preocupación compartida en a comarca, reflejada también en la fuerte oposición evidenciada en esta reunión similar celebrada previamente en Alcúdia, donde, al igual que en sa Pobla, también se prevé que se mueva la estación para adaptarse al nuevo trazado.

La tensión de la reunión se ha palpado con varios incidentes y momentos significativos. Joan Cantallops Comes ha dado voz a las preocupaciones de los payeses presentes, articulando el sentimiento del sector agrícola. En un momento álgido de la protesta, se ha dirigido a los responsables un tren de juguete y ha golpeado con contundencia sobre la mesa como símbolo de su rechazo. Al encuentro han ido unas 300 personas. Las críticas se han dirigido principalmente a la percepción de que el proyecto solo persigue intereses económicos vinculados al turismo, sin atender las necesidades reales de los residentes ni el impacto en su entorno. Cabe destacar, además, que entre los asistentes se ha contado con una presencia de vecinos llegados desde Alcúdia , evidenciando la unidad comarcal contra el trazado.

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