Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Colegio Oficial investigará al veterinario jefe de la granja de Llucmajor

La Comisión Deontológica del COVIB es la encargada de comprobar si el colegiado ha podido incumplir o no el código deontológico

VIDEO | La polémica granja avícola de Llucmajor, de nuevo bajo el foco: entidades ecologistas denuncian la presencia de ratas, cadáveres y suciedad extrema

ARDE

Rosa Ferriol

Rosa Ferriol

Palma

El Colegio Oficial de Veterinarios de Illes Balears (COVIB) investigará al veterinario de la avícola de Llucmajor. El COVIB recibió ayer el escrito de ARDE y Satya Animal, que destaparon el escándalo de la granja de los horrores de Llucmajor, en el que pedían que se investigaran las posibles vulneraciones del código deontológico por parte del veterinario jefe de la explotación. En su escrito, las protectores alertaban que el colegiado es directivo de Avícola Son Perot y podría haber encubierto las graves irregularidades detectadas por la conselleria de Agricultura en 2024 y 2025.

Desde el COVIB han explicado que tras recibir la denuncia y la documentación aportada por las entidades ecologistas, se inicia un proceso administrativo por posible incumplimiento del código deontológico. Así, se reclama toda la información al colegiado denunciado y le otorgan un periodo de tiempo para presentarla.

Una vez obtenida la documentación del colegiado, la remiten junto a la información aportada por los denunciantes a la Comisión Deontológica del Colegio Oficial de Veterinarios, que es un órgano independiente que está formado por seis colegiados de reconocido prestigio que son los que empiezan el trámite para comprobar si el veterinario en cuestión ha podido incumplir o no el código deontológico.

De esta manera, es la Comisión Deontológica el órgano encargado de investigar el caso, un proceso que puede prolongarse meses, incluso un año. En el caso de que se comprobara que el veterinario investigado hubiera podido incumplir el código deontológico, se le abriría un expediente disciplinario y se le podría imponer un régimen sancionador en función de la gravedad del caso.

Presuntos incumplimientos

En su escrito, las entidades animalistas señalan como presuntos imcumplimientos del colegiado el deber de proteger el bienestar animal, denunciar deficiencias, informar de mortandad y mantener la independencia profesional. Por ello, solicitan al COVIB una investigación por negligencia, posible ocultación de irregularidades y conflicto de intereses, así como la comunicación de estos hechos a las autoridades competentes para una investigación paralela.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents