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Decenas de personas se manifiestan en Llucmajor: «Exigimos el cierre inmediato de Avícola Ballester, las condiciones de la granja son vergonzosas»

Los protestantes reclaman a las administraciones que impongan «sanciones reales» ante lo que consideran una «auténtica cámara de los horrores»

"Llucmajor no quiere una granja del horror" o "No más torturas con dinero público" han sido algunas de las pancartas exhibidas

Vecinos de Llucmajor exigen el cierre inmediato de la granja avícola Son Perot: "Es un campo de tortura"

Manu Mielniezuk

Anabel Ruiz

Anabel Ruiz

Llucmajor

«Exigimos el cierre inmediato de Avícola Ballester, una granja que lleva años operando en condiciones absolutamente vergonzosas. Lo que ocurre allí no es una excepción: es una auténtica cámara de los horrores industrial». Así se han expresado este sábado las entidades animalistas convocantes de la manifestación contra la granja avícola de Llucmajor, que recientemente ha sido denunciada ante la Fiscalía de Medio Ambiente de Balears por supuestos delitos de maltrato animal y estafa. Ante las puertas del Ayuntamiento, decenas de personas han coreado al unísono «basta ya de explotación animal, no es una granja, es un campo de tortura».

Fieles a la hora pactada, a las cinco y media de la tarde ha arrancado en la plaza de España de Llucmajor una protesta que ha concentrado a las entidades animalistas Satya Animal y Stop Macrogranja Llucmajor, además de un nutrido grupo de vecinos, con pancartas colgada desde los árboles como telón de fondo. «Basta ya de mirar hacia otro lado y de la complicidad institucional, de proteger a una empresa que se lucra a costa del sufrimiento extremo de miles de animales y del riesgo para la salud de toda una comunidad», han denunciado los presentes.

Decenas de personas se concentran ante el Ayuntamiento coreando «basta ya de explotación animal, no es una granja, es un campo de tortura».

Decenas de personas se concentran ante el Ayuntamiento coreando «basta ya de explotación animal, no es una granja, es un campo de tortura». / Manu Mielniezuk

«La situación es insostenible con moscas y olores nauseabundos"

Según aseveraron, desde 2019 los vecinos de Llucmajor sufren plagas de moscas, olores nauseabundos y problemas de salud. «La situación es insostenible y la amenaza para la salud pública es real», han apuntado, al tiempo que han recordado que expertos ya han alertado del riesgo de enfermedades zoonóticas como la salmonella o la leptospirosis. «Y aun así -han gritado con un megáfono que resonó en toda la plaza- la granja sigue recibiendo subvenciones públicas y aprobaciones sanitarias, como si nada. Como si fuera normal».

Durante la lectura del manifiesto, los manifestantes han dejado varias preguntas al aire: ¿cómo se permite que una granja así pase los controles?, ¿quién se está beneficiando de este engaño?, ¿por qué las autoridades siguen encubriendo esta vergüenza? Unas cuestiones que han despertado las habladurías de los presentes en pequeños corrillos.

«La sanción es irrisorias»

Los protestantes también han tenido palabras hacia las medidas llevadas a cabo por la Conselleria de Agricultura tras realizar una minuciosa inspección en la zona, donde corroboraron que las imágenes difundidas por las entidades animalistas coincidían con lo vislumbrado por los inspectores. Y no fue otra cosa que gallinas conviviendo con cadáveres, ratas y suciedad extrema

Un cartel exhibido rezaba: «Llucmajor no quiere una granja del horror».

Un cartel exhibido rezaba: «Llucmajor no quiere una granja del horror». / Manu Mielniezuk

«La sanción [impuesta a la granja avícola] es irrisoria. Un chiste de mal gusto», han señalado, al tiempo que han indicado que suponía menos del 2% de la facturación anual de la compañía. «¿Así es como se castiga el sufrimiento masivo de miles de animales y el desprecio a la ley?», se han prefuntado a continuación.

Para los manifestantes, las medidas son «insuficientes», ya que no se debería cerrar una nave «si no las siete existentes». Además, han hecho hincapié en que los huevos de esta granja siguen a la venta. «Habría que ir también a los supermercados y líneas de distribución donde ya están estos huevos e intervenirlos», ha asegurado Kike Gimeno, portavoz de Satya Animal .

Por todo ello, han exigido «responsabilidades» (tanto del Govern como del Consistorio de Llucmajor) y una «acción inmediata» que pasa por el cierre de la granja avícola y la revisión de las sanciones impuestas ya que, han dicho, en caso contrario «continuaremos con las protestas hasta que nuestra voz se escuche».

Un momento de la protesta celebrada este sábado en Llucmajor.

Un momento de la protesta celebrada este sábado en Llucmajor. / Manu Mielniezuk

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