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Medio ambiente

La posidonia de Mallorca se degrada en zonas portuarias y con mucha presión humana

Las praderas en puntos de la isla como el Port de Sóller, Portocristo o Cala Murta presentan un estado general deficiente, con densidades bajas, según concluye un informe técnico

Praderas de posidonia

Praderas de posidonia

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Las praderas de posidonia oceánica de Mallorca mantienen, en general, un estado de conservación aceptable, según recoge el informe anual de 2024 de la Xarxa de Monitoratge de la Posidònia de les Illes Balears elaborado por Tragsatec. Sin embargo, el documento también señala una realidad desigual en algunas zonas, especialmente aquellas más cercanas a puertos o con elevada presión humana, donde se detectan signos claros de degradación.

En la isla , el estudio destaca que la mayoría de las estaciones muestran una tendencia estable o ligeramente positiva en densidad y microcobertura de posidonia. Estaciones como Caló de la Reina y Son Caliu -ambas en la bahía de Palma- presentan un buen estado de conservación, a pesar de estar ubicadas en zonas someras, urbanizadas y expuestas al intenso tráfico marítimo. Esta resistencia podría indicar cierta capacidad de adaptación de la pradera o el efecto beneficioso de medidas de protección.

En cambio, otros puntos como Port de Sóller, Portocristo o Cala Murta presentan un estado general deficiente, con densidades bajas y una proporción significativa de posidonia muerta. Estos casos se vinculan, según el informe, al impacto acumulado de presiones humanas como la actividad portuaria, el fondeo ilegal, la navegación, las turbulencias de los motores y la contaminación por combustibles y otras sustancias.

La tabla de resultados incluida en el informe anual revela que el 79% de las estaciones de la Xarxa de Monitoratge en las Islas Baleares (incluida Mallorca) se encuentran en estado moderado, bueno o muy bueno. En Mallorca concretamente, se detectan ejemplos en todos los extremos: desde estaciones como Puigderros, con muy alta proporción de posidonia muerta y tendencias negativas en varios parámetros, hasta Caló des Moro o Illa del Sec (profunda), con indicadores muy buenos y tendencias positivas.

Distancias cortas

Esto pone de manifiesto que los factores que influyen en el estado de la posidonia actúan principalmente a pequeña escala. De hecho, el informe subraya que las presiones que afectan a las praderas pueden variar mucho en distancias cortas, dependiendo de condiciones específicas como la exposición al fondeo, la orografía submarina, las corrientes marinas o la presencia de infraestructuras.

Las conclusiones generales del informe apuntan a que la situación de la posidonia en Mallorca es mejor que en otras islas como Ibiza o Formentera, donde más del 78% de los puntos analizados por la red GEN-GOB se encuentran en estado deficiente o malo. En Mallorca, en cambio, la proporción de estaciones con estado bueno o muy bueno es notablemente superior.

También se constata una estabilización de la temperatura del agua respecto a años anteriores, con valores medios por debajo de los 28 grados a 5 y 10 metros de profundidad durante agosto de 2024. Esto podría haber favorecido una menor presión térmica sobre las praderas.

No obstante, las perspectivas de futuro siguen siendo delicadas por factores como el calentamiento del mar que podrían poner en riesgo la funcionalidad ecológica de estos hábitats submarinos. Además, el informe advierte que debe mantenerse el seguimiento para garantizar la protección de las zonas más vulnerables.

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