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Sensores frente a la saturación en S'Albufera y Son Tries: el objetivo es conocer a tiempo real el aforo de estos espacios naturales

El Govern, en colaboración con la UIB, apuesta por la utilización de la tecnología para medir el aforo, ruido y calidad del aire de estos lugares y poder así redirigir flujos de visitantes

Imagen del parque natural de s´Albufera de Mallorca.

Imagen del parque natural de s´Albufera de Mallorca. / DM

Andrés Martínez

Andrés Martínez

Palma

La saturación turística se ha convertido en una de las principales preocupaciones en Mallorca, tanto para los residentes como para los propios extranjeros que visitan la isla. Un problema que ya no solo se vive en playas o carreteras, sino que también ha llegado a los espacios naturales.

Ante esta situación, el Govern apuesta por la utilización de sensores y cámaras con inteligencia artificial para medir en tiempo real el aforo, el ruido y la calidad del aire en estos lugares, evitando así la sobrecarga y pudiendo redirigir los flujos de visitantes en momentos de congestión.

De esta forma, se pone en marcha un nuevo reto tecnológico impulsado por el laboratorio de innovación del Territorio Balear Inteligente, creado por IB Digital, y la Universitat de les Illes Balears (UIB). Así, durante las próximas semanas arrancará un plan piloto en dos espacios:  s’Albufera de Alcúdia y el área recreativa de Son Tries

Cámaras en el parking

En el caso de s’Albufera, se situarán cámaras en el parking y sensores infrarrojos en los 4 itinerarios principales. La idea es conocer el aforo en cada uno de los itinerarios para en un futuro poder redirigir flujos entre ellos. Por lo que respecta al ruido en este espacio natural, se llevará a cabo una medición continua para proteger especialmente a la avifauna migratoria y en cuanto al aire se establecerá una referencia ambiental en un entorno húmedo.

La calidad de aire también servirá para determinar la influencia de las zonas urbanas de alrededor. La información obtenida permitirá, según expresan desde el Govern , redirigir flujos de visitantes, proteger zonas sensibles y tomar decisiones preventivas ante saturaciones.

Son Tries

En el caso del área recreativa de Son Tries (Esporles), este estudio se lleva a cabo ya que es un espacio que suele sufrir saturaciones los fines de semana cuando familias y grupos de amigos se dirigen allí para pasar el día. Así, para medir el aforo se instalarán cámaras entrenadas con Inteligencia Atificial (IA) que detectan el número de personas que hay en cada momento. 

También se intentará medir la ocupación de mas zonas habilitadas con mesas y barbacoas. En un futuro se espera poder informar a visitantes del nivel de ocupación en tiempo real para evitar posibles desplazamientos en caso que el Área Recreativa y sus instalaciones ya estén ocupadas.

Vinculado al rudio y el aire, se establecerá un análisis del impacto sonoro en un entorno de alta actividad social y se llevará a cabo una detección de contaminantes para establecer comparativas con otras zonas y ver cómo afecta la actividad humana. Este estudio ayudará a decidir si es necesario limitar el uso del espacio en determinados momentos, o cómo se puede mejorar la experiencia del visitante sin dañar el entorno.

Datos para los ciudadanos

El resultado de este plan piloto será un informe técnico detallado, que servirá de base para futuras licitaciones del Govern y facilitará que otras administraciones locales puedan aplicar soluciones similares.  

Cabe señalar que los sensores utilizados garantizan la anonimización total de los datos, por lo que no se registran imágenes ni identidades personales. En relación a qué se hará con los datos obtenidos, el objetivo es que no se queden en la administración, sino que estén accesibles para que cualquier persona pueda conocer si estos espacios naturales están saturados.

«El Territorio Balear Inteligente no es solo un concepto tecnológico: es una nueva forma de entender cómo gestionamos lo que más valoramos. Baleares quiere saber más para gestionar mejor. Queremos que nuestras decisiones se basen en datos, en modelos predictivos y en conocimiento generado desde las islas. Y este reto lo demuestra: no solo estamos midiendo, estamos aprendiendo a cuidar mejor», asegura el director gerente de IB-Digital, Miquel Cardona.

«Conocer cuánta gente visita un espacio, cuánto ruido se genera o cómo evoluciona la calidad del aire es esencial para anticipar impactos. Estamos convencidos de que estos datos nos ayudarán a adaptar el uso público a la capacidad real de cada entorno. Y a hacerlo sin prohibiciones, sino con información y responsabilidad», determina la directora general de Medio Natural y Gestión Forestal del Govern, Ana Torres.

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