Polémica
El nuevo ‘dimoni’ de Llucmajor causa quejas en Montuïri por su parecido con ‘Banya Verda’
El caso se ha elevado al Consell Assessor de Cultura Popular i Tradicional de Mallorca, que es el ente encargado de velar por las celebraciones que son Fiestas de Interés Cultural

‘Banya Foc’, el nuevo ‘dimoni’ de Llucmajor. / Teresa Tous
Teresa Tous
La aparición de Banya Foc, el nuevo dimoni de Llucmajor, en las fiestas de Sant Antoni 2025 ha generado un profundo malestar en Montuïri, un pueblo donde las tradiciones tienen un fuerte arraigo. La gran similitud entre esta nueva figura y el histórico Banya Verda del año 1775 ha sido percibida por muchos vecinos como una falta de respeto hacia un símbolo de enorme valor sentimental y cultural.
Tomeu Fullana, el actual dimoni de Montuïri, ha expresado su opinión al respecto: «Prefiero no opinar mucho sobre este tema, porque todo lo que diga sobre el nuevo demonio de Llucmajor solo servirá para darle más importancia y no me interesa. Se han intentado tomar medidas, pero al parecer sigue adelante, lo que ya es cuestión de conciencia y orgullo de cada uno».
Desde el Ayuntamiento, han tomado varias medidas frente a esta situación. Una de ellas ha sido elevar el caso al Consell Assessor de Cultura Popular i Tradicional de Mallorca, el organismo encargado de velar por las festividades que tienen la categoría de Fiesta de Interés Cultural (FIC), como es el caso de las tradicionales salidas de los cossiers y del dimoni en la festividad de Sant Bartomeu en Montuïri. Sin embargo, hasta el momento no han recibido una respuesta satisfactoria. Por ello, continúan con los trámites necesarios para defender y proteger su fiesta. Además, el Ayuntamiento destaca «la creación de personajes festivos no es una cosa nueva, pero en Montuïri, cuando se creó un demonio para la fiesta de Sant Abat, no se buscó inspiración en otros demonios, lo que podría servir de ejemplo».
Ante esta situación, los montuïrers recalcan que Banya Verda es una figura de gran valor sentimental que, al salir junto a los cossiers en las fiestas de Sant Bartomeu, les despierta una sensación inexplicable, incluso nostálgica. En este sentido, Aina Mestre, una joven del pueblo, expresa su profundo malestar.
«Creo que es una falta de respeto y una ofensa. En primer lugar, porque no se puede copiar una tradición tan querida por la gente de Montuïri de una manera tan vulgar e incluso con tono irónico, basta ver el traje de este nuevo demonio, es un insulto», afirma.
Además, estas palabras han sido compartidas por la mayoría de los vecinos, quienes, indignados, han alzado su voz en las redes sociales durante estos días, mostrando su rechazo y preocupación.
Estos comentarios y malestar reflejan que, a pesar de que la iniciativa comenzó con la buena intención de fomentar la cultura tradicional mallorquina, no ha tenido el resultado esperado. La creación de una nueva figura con las mismas características que Banya Verda ha sido vista por los montuïrers como una simple «copia barata», lo que ha generado el reclamo de que no participe en las fiestas de Sant Antoni ni cumpla la misma función de correr y perseguir a los jóvenes con la llandera.
Para la gente de Montuïri, Banya Verda es mucho más que un simple personaje festivo; es parte de su historia y su identidad. Todos tienen alguna fotografía de cuando eran niños, llenos de miedo, al lado de ese demonio que, a pesar de su temible apariencia, forma parte de sus recuerdos más entrañables. Los padres aún rememoran cómo, cuando de pequeños, los niños le daban el chupete a Banya Verda para que no lo usaran nunca más, un acto cargado de simbolismo. Por todo esto, muchos en Montuïri se sienten profundamente heridos por la creación de esta figura en Llucmajor, ya que consideran que no se puede copiar tan fácilmente algo que lleva generaciones formando parte de sus raíces.