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El reloj de Binissalem pierde las agujas para las campanadas

Poco antes de la medianoche del próximo martes, el Ayuntamiento proyectará dos manecillas virtuales sobre la esfera del campanario para dar la bienvenida al año 2025

El reloj del campanario de Binissalem, sin las agujas que indican las horas y los minutos.

El reloj del campanario de Binissalem, sin las agujas que indican las horas y los minutos. / Jaume Canut

Binissalem

Si bien es cierto que cada noche de fin de año viene acompañada por unas expectativas y emociones especiales, a la de este 2024, en Binissalem, se le ha añadido una más. Imprevista. Y muy destacada. Resulta que, por primera vez desde que se celebra esta fiesta en la plaza, las cerca de 1.500 personas que cada año se dan cita allí para escuchar las doce campanadas que marcan la entrada del año nuevo, acompañadas, cómo no, de la degustación de las doce uvas y con sus miradas puestas y pendientes del reloj de la iglesia, pues esta vez no podrán guiarse por sus agujas.

Ello es debido a que, desde hace ya más de una semana, estas han sido retiradas a causa de su avanzado estado de deterioro. Cabe decir que, hace cosa de un mes, el reloj se había parado y fue cuando se detectó el mal estado de las dos manecillas y se decidió proceder a su desmontaje. A pesar de ello, las campanas siguen sonando de acuerdo con la hora correcta. Esto es debido a que, desde hace ya muchos años, el funcionamiento de estas y el que corresponde a las agujas del reloj se ejecuta mediante mecanismos diferentes. Pero volviendo a la fiesta de fin de año, desde el Ayuntamiento afirman tenerlo todo previsto para que, en un momento tan especial como es este, el que indica la entrada de un nuevo año, a parte de las doce campanadas tampoco falte la típica imagen de las dos agujas, una sobre otra, marcando las doce en punto

Según fuentes municipales, esta imagen se conseguirá mediante la proyección virtual, sobre la misma esfera del reloj de la iglesia, de sus dos manecillas. Así pues, otro ejemplo más de cómo la tecnología moderna sustituye a la tradicional, aunque se trate de un caso puntual. En definitiva, si a la gente de Binissalem no le faltaban motivos para acudir a la plaza la noche del 31, ahora se añade uno más. Una vez entrado el año 2025, tampoco faltarán el cava para brindar ni las actuaciones musicales.

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