Las monjas de la Caridad de Porto Cristo se marchan tras 111 años

La congregación ha decidido redistribuir a las doce hermanas que quedan entre otros conventos a partir de septiembre

Una imagen retrospectiva de alumnas de la guardaría que se creó en el convento.

Una imagen retrospectiva de alumnas de la guardaría que se creó en el convento. / DM

Sebastià Sansó

Sebastià Sansó

Las doce hermanas de la congregación de San Vicente de Paúl que hasta ahora residían en Porto Cristo tienen los días contados en el pueblo costero de Manacor. Una tradición de servicio y recogimiento que se romperá el próximo mes de septiembre tras 111 años en el convento de la calle llamada, precisamente, de ses Monges. De hecho, según la placa del centenario que se encuentra en la esquina del edificio, las Hermanas de la Caridad llegaron a lo que entonces se llamaba Colònia del Carme, el 24 de octubre de 1913. Generaciones de servicio que ahora llegan a su fin.

El motivo de la marcha de Porto Cristo es la falta de facilidades para encontrar personas que puedan cuidar y atender adecuadamente a algunas de las monjas ya mayores que quedan en el convento, caracterizado por ser un punto de ‘jubilación’ tranquila para muchas hermanas procedentes de otros pueblos, así como para encontrar personas que puedan mantener el espacio adecuadamente.

Una decisión que no ha sido tomada por el Bisbat de Mallorca, al que la congregación ya no pertenece, sino desde Palma, ya que las Hermanas de la Caridad no son diocesanas sino Pontificias.

Fachada del convento ubicado en Porto Cristo.

Fachada del convento ubicado en Porto Cristo. / S. Sansó

Por esta razón, al finalizar los meses de verano, ya en septiembre, las doce hermanas de la Caridad se distribuirán por los distintos centros religiosos que la congregación tiene en Palma, Felanitx, Manacor o Vilafranca de Bonany. Según explican, “ha sido una decisión complicada pero necesaria”, entendiendo que los servicios prestados ya no son tan necesarios como hace unas décadas cuando, entre otras cosas, llegaron a gestionar un centro educativo en el mismo convento.

El edificio

Está previsto que el edificio donde está el convento, las habitaciones, el comedor y una pequeña capilla alrededor de un patio, permanezca igual que ahora, en previsión de que pueda volver a ser habitado en algún momento. Por lo tanto, no se contempla a corto plazo ponerlo a la venta, como ha sucedido, por ejemplo, con el convento donde las monjas de San Vicente de Paúl habitaban en el pueblo de Son Macià (también en Manacor), por el cual solicitan al Ayuntamiento 800.000 euros.

Aunque la presencia de las monjas de la Caridad en Porto Cristo se remonta a 1913, cuando Joan Amer alquiló una casa en la calle Concepción para que dos hermanas pudieran dar clases, un estudio de Pilar Castor y Gloria Gallego indica que el edificio actual es de tres años después y que la primera superiora fue Sor María Rosa Miquel, en 1916. Fue la primera guardería infantil para niños de hasta tres años en la localidad.

Pequeña capilla ubicada en el interior del convento.

Pequeña capilla ubicada en el interior del convento. / S. Sansó

Durante muchos años, el convento también funcionó como casa-sanatorio debido a su proximidad al mar, donde diferentes hermanas de Palma y otras comunidades pasaban temporadas por motivos de salud. Asimismo, realizaron una importante labor sanitaria con servicios a domicilio y llevando estadísticas de pacientes atendidos.

Hasta ahora, las hermanas se encargaban de cuidar también, además de su propia capilla, la iglesia parroquial de la Mare de Déu del Carme, tanto en las misas periódicas como en las ceremonias más especiales. Un grupo de ciudadanos ya ha comenzado a movilizarse para rendir homenaje a las hermanas, coincidiendo con el inicio de las fiestas patronales del Carme de Porto Cristo.

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