Caso Playas

El celador de Costas: “Observé una tensión que no era habitual. Me ponían malas caras en todas las playas”

El vigilante de la Demarcación de Costas confirma el malestar existente en los chiringuitos de Felanitx en 2014

El funcionario destaca que “en todo el verano” hubo incumplimientos de la adjudicataria por exceso de mesas y sillas

Varios acusados, durante el primer día de juicio del caso Playas en la Audiencia de Palma.

Varios acusados, durante el primer día de juicio del caso Playas en la Audiencia de Palma. / Guillem Bosch

B. Palau

B. Palau

Observé una tensión, un malestar, que no era habitual. No era normal, como otros años. Estaba preocupado”. El celador de Costas confirmó ayer en la novena sesión del juicio del caso Playas por presunta corrupción que se celebra en la Audiencia de Palma el desasosiego existente en los chiringuitos de Felanitx en 2014.

El funcionario ratificó que a mediados de julio de 2014 realizó una inspección en Cala Marçal. “Me ponían malas caras en todas las playas”, destacó el testigo. En concreto, en Cala Marçal también había nerviosismo, según su versión. “Ponía mala cara, se le veía molesto”, detalló el hombre en referencia al entonces encargado de ese chiringuito, que acabó estrellándose con un todoterreno contra una heladería de Portocolom propiedad de un competidor días después, el 24 de julio de 2014.

El vigilante de la Demarcación de Costas recordó que ese año detectó incumplimientos por parte de la adjudicataria por “exceso de instalaciones por un tema de rentabilidad”, es decir, que la empresa que explotaba las playas del municipio había colocado más mesas, sillas y velomares de los permitidos. “No lo sé si esto acabó en sanción”, añadió el testigo. “En todo el verano hubo incumplimientos” de sobrexplotación de mesas y sillas, recalcó el funcionario. Según apuntó, “en el año 2014 hubo más incumplimientos de lo habitual, hubo un exceso más generalizado”.

El funcionario recordó que uno de los empresarios que perdió el concurso por la concesión para gestionar y explotar los arenales de Felanitx en 2014 denunció los incumplimientos, así como que también se celebraban fiestas nocturnas ilegales en uno de los chiringuitos. La Audiencia de Palma está juzgando si este concurso fue amañado y si se favoreció a la empresa que resultó ganadora. Por este caso, se sientan en el banquillo de los acusados el exalcalde de Felanitx, Biel Tauler (PP), el entonces concejal de playas, Juan Ramón Vidal Ferrer, el empresario ganador y otras cuatro personas más.

Coche empotrado

Por otro lado, ayer también prestaron declaración como testigos dos ocupantes del todoterreno que se empotró contra una heladería de Portocolom la madrugada del 24 de julio de 2014. Ambos avalaron la versión del conductor acusado, quien recalcó que se trató de una colisión accidental porque se desvaneció al volante.

El hijo del conductor encausado explicó ante el tribunal de la sección segunda que viajaba como copiloto en el Land Rover siniestrado. Según su versión, acompañó a su padre al chiringuito de Cala Marçal para reponer un congelador que no funcionaba bien. De regreso y cuando se dirigían al chiringuito de s’Arenal a tomar algo, “mi padre tuvo el accidente”, apuntó el joven.

El testigo señaló que antes no habían estacionado el vehículo. “Íbamos hablando en el coche, mi padre se encontró mal, hizo un movimiento con la cabeza y ya chocamos. Yo le decía ‘papá, papá’. Luego, le tiré agua por la cabeza. Quedó con la cabeza sobre el volante”, detalló. “No le dijimos que acelerara. Chocamos contra un pino, chocamos directo. Mi padre no frenó. Íbamos tres en el coche”, aclaró el joven, quien subrayó que en ningún momento quisieron marcharse de allí.

El ocupante del todoterreno recordó que el hijo del dueño de la heladería se presentó en el lugar poco después y empezó a increparles y amenazarles.

Otro ocupante del Land Rover

Por su parte, otro ocupante que viajaba en la parte trasera del vehículo indicó que todo ocurrió muy rápido cuando el conductor se desmayó al volante. “Chocamos contra un pino. El conductor no intentó frenar. Su hijo le intentó reanimar echándole agua. Yo salí y llamé a la ambulancia”, manifestó. “En ningún momento nos paramos antes ni dijimos ‘arranca, arranca’. No íbamos rápido. Yo no llevaba el cinturón, no tuve lesiones”, agregó el hombre.

Un joven que presenció la colisión declaró ayer que les dijo a los policías locales que intervinieron que el conductor estaba semiinconsciente o dormido. “Acudió la ambulancia”, recordó.

Por último, un empleado de la empresa ganadora del concurso remarcó que entre 2014 y 2018 han tenido unos beneficios de 75.000 euros de media anuales gestionando y explotando playas y chiringuitos. Según su versión, en la actualidad explotan 20 restaurantes y cuentan con 3.000 trabajadores en temporada alta, ya que tienen negocios en Balears, Catalunya, Ceuta, Valladolid o Fuengirola. El juicio continúa hoy en la Audiencia de Palma con la prueba pericial.

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