El mapa del miedo en Manacor

Alumnos de los dos institutos de Manacor han respondido un cuestionario que la UIB transforma en un mapa de calor de los lugares percibidos como más inseguros. Entre las chicas los espacios más conflictivos son, por ejemplo, la estación del tren y la plaza de sa Mora. Para los chicos, la plaza Industria y después, también, la de sa Mora

El ‘mapa del miedo’ de Manacor fue presentado ayer.

El ‘mapa del miedo’ de Manacor fue presentado ayer. / Sebastià Sansó

Sebastià Sansó

Sebastià Sansó

Manacor ya tiene su mapa adolescente del miedo: aquellos lugares percibidos como atmósferas intimidatorias que inquietan a los alumnos de educación secundaria, tanto del IES Manacor como del Mossèn Alcover, los dos institutos de la ciudad. Una oportunidad para el Ayuntamiento de conocer y actuar sobre estos puntos negros provocados por distintos problemas de inseguridad.

Separado por géneros y confeccionado a partir de cuestionarios, entre las chicas los espacios más conflictivos (sean por percepción o porque hayan tenido malas experiencias) son la estación del tren y la plaza de sa Mora, la avenida des Torrent, la calle Mossèn Alcover, la plaza Ramon Llull o el barrio del Serralt

Entre los alumnos masculinos, el primer lugar en orden de miedos están la plaza Industria y después, también, la plaza de sa Mora y la estación del tren, el Serralt o la plaza Ramon Llull (conocida popularmente como des Mercat).

Organizado por colores como un mapa de calor (de azul las zonas con menos incidencias, de rojo y amarillo con más) los datos para elaborarlo han sido digitalizados y gestionados por el departamento de Geografía Cognitiva de la Universitat de les Illes Balears. Los profesores Jaume Binimelis y Toni Pons han sido los encargados de convertir cifras en percepciones y resultados, a corregir ahora por la administración a base de actuaciones paliativas.

Binimelis explica que «esto acaba por ser una herramienta muy potente científicamente para saber las áreas a mejorar». En total se han recopilado hasta 2.866 datos de lugares (no de individuos). 

De hecho, cada alumno (porcentaje ligeramente mayor de chicas que de chicos) podía nombrar hasta tres lugares donde hubieran notado un sentimiento negativo.

Los resultados se presentaron en un formato de mapa de calor.

Los resultados se presentaron en un formato de mapa de calor. / Sebastià Sansó

Porto Cristo

La parte novedosa de estos tipos de mapas mallorquines (ya existen en Capdepera y Porto Cristo) que durante los últimos años han sido elaborados por distintos colectivos y administraciones con perspectivas de género, es que ahora se enfocan en la adolescencia; en sensaciones, sentimientos y emociones que afectan al sector poblacional más vulnerable, en el tránsito a la adultez. De hecho, entre los 962 individuos de los dos institutos que han contestado la encuesta, los que tienen entre 14 y 15 años son los que más sufren al caminar por la ciudad.

La delegada de Educación e Igualdad de Manacor, Carme Gomila, ha destacado la transversalidad del proyecto, que apela a diferentes facetas y disciplinas como la participación ciudadana, la igualdad de género, y la configuración del espacio público.

Espacio público

«Es una iniciativa que refleja cómo las mujeres y los hombres vivimos de manera diferente el espacio público, y si la ciudad es inclusiva y amable o si presenta carencias en ciertos aspectos», explicó Gomila. 

Para el Ayuntamiento, esta información es valiosísima y muy potente, ya que proporciona evidencias concretas sobre un mapa, ofreciendo una gran cantidad de información sobre aspectos que se deben mejorar a nivel de comunidad y administración.

El alcalde de Manacor, Miquel Oliver, expresó su gratitud hacia los adolescentes por su implicación y honestidad en este proyecto y a todas las partes involucradas por la valiosa labor realizada. 

Aseguró que los resultados del Mapa del Miedo serán una variable que se incorporará en el nuevo contrato de alumbrado del Ayuntamiento de Manacor, que finaliza en 2024. Oliver subrayó la importancia de tener en cuenta estos datos para mejorar la seguridad y la percepción de seguridad en la ciudad, trabajando conjuntamente con la Policía Nacional y la Policía Local.

El proceso

«Independientemente del resultado, lo interesante es el proceso y también poder hablar del miedo. A veces necesitas este baño de realidad, de darte cuenta de que alguien se interesa por ver cómo te sientes en la vía pública y para trascender el espacio privado y poner este hecho en el centro del debate sobre el espacio público», afirmó Oliver.

Lugares problemáticos

«La elaboración del mapa también nos ha ayudado a crear un debate entre nosotros para saber y conocer estos lugares más problemáticos», dicen Aina Vidal y Soraya Chaib, alumnas participantes, que han destacado la importancia de la iniciativa para permitirles profundizar en las experiencias de diversas personas y dar visibilidad a sus preocupaciones sobre el espacio público.