Calvià

El gran circuito de motos acuáticas de Magaluf no se hará tras un informe desfavorable del Ayuntamiento

El itinerario acuático iba a ocupar una superficie de 178.000 metros cuadrados y había provocado una fuerte oposición entre vecinos y entidades ecologistas, que han llegado a organizar una recogida de firmas

Motos acuáticas en la costa de Calvià

Motos acuáticas en la costa de Calvià

Iñaki Moure

Iñaki Moure

El Ayuntamiento de Calvià ha confirmado este miércoles que no habrá circuito de motos acuáticas en Magaluf y Cala Vinyes, después de que la conselleria del Mar –departamento donde se tramitaba este proyecto presentado por una empresa – haya tenido en cuenta un informe desfavorable municipal. Desde la publicación de los detalles de la iniciativa en este diario, se fueron sucediendo las quejas vecinales y de entidades ecologistas por la idea de habilitar un circuito de casi 180.000 metros cuadrados en alta mar. Incluso, se llegó a organizar una recogida de firmas, para pedir a las administraciones que lo descartasen.

En declaraciones recogidas en un comunicado, la teniente de alcalde responsable de Turismo, Playas y Litoral, Elisa Monserrat (PP), justificó el rechazo, con estos argumentos: «Convertir las playas de Calvià en un circuito de motos acuáticas no entra en absoluto en el modelo de turismo sostenible y respetuoso con el medioambiente que queremos para nuestro municipio, ni con nuestro Plan de Playas 2023-2027”.

Monserrat recordó que el municipio cuenta con 15 banderas Q de Calidad y subrayó que el Ayuntamiento aboga “por un ocio responsable, tranquilo, atractivo para familias y parejas jóvenes”.

Sin elementos motorizados

El Ayuntamiento, además, para reafirmar su apuesta medioambiental, quiso enfatizar que, en los nuevos pliegos de adjudicación de playas, se eliminaron “los elementos motorizados de todas las playas del municipio, con la única excepción de Magaluf”.

Además, el Consistorio ha ampliado el balizamiento en diversos arenales de Calvià, en los que se ha pasado de los 90 metros existentes a los 200 metros de distancia, máximo legal permitido por las competencias municipales. "Con ello se consiguen unas playas más seguras para los bañistas, y un mayor respeto acústico y medioambiental por el entorno, asegurando la supervivencia de las numerosas praderas de posidonia", destacó la administración.