Los ‘dimonis’ de Santa Margalida deberán superar un test de alcohol y drogas para participar en la Beata

El nuevo reglamento de la procesión de Santa Margalida obliga a los miembros del grupo de diablos a llevar un brazalete numerado para ser identificados en caso de incidentes como el del pasado año

Un grupo de 'dimonis', con su atuendo característico, durante una pasada procesión de la Beata.

Un grupo de 'dimonis', con su atuendo característico, durante una pasada procesión de la Beata. / Manu Mielniezuk

Joan Frau

Joan Frau

Los ‘dimonis’ que participen en la procesión de la Beata de Santa Margalida deberán llevar un brazalete con un número identificativo vinculado a sus datos personales y estarán obligados a realizar una prueba etilométrica y/o salivar cuyo resultado determinará su participación o expulsión en la procesión que se celebra cada primer domingo de septiembre. Son algunos de los requisitos que han sido incorporados al nuevo reglamento de la procesión de la Beata que se aprobó de forma inicial por vía de urgencia en el pleno ordinario del pasado 30 de mayo

El documento ha sido elaborado por una comisión especial que se ha reunido en dos ocasiones y que consensuó el texto definitivo el pasado 27 de mayo para su ratificación por parte del pleno municipal. La redacción de unas nuevas normas de participación en la procesión más típica de Mallorca se decidió a raíz de un incidente ocurrido durante la procesión del pasado año, cuando una componente de la banda de música de Son Rapinya denunció que un ‘dimoni’ que no pudo ser identificado le había realizado tocamientos. El reglamento es un documento de trece páginas que regula todos los aspectos relacionados con la procesión, desde la edad hasta la vestimenta de los participantes. No deja ningún detalle al azar. 

La parte más novedosa es la referida a la ‘colla de dimonis’, uno de los elementos más vistosos de la procesión y el grupo que a partir de ahora estará más regulado y controlado.

A partir de ahora, los ‘dimonis’, o bien de «forma selectiva» o bien «de la forma en que se estime más conveniente», deberán someterse a las pruebas que determinarán el nivel de alcohol o la presencia de drogas en la sangre y «en función del resultado obtenido se prohibirá la participación al acontecimiento no entregando el correspondiente brazalete, por lo que no podrá participar». Cada miembro del grupo deberá llevar un número de identificación plasmado en un brazalete que se les entregará antes de la procesión. «De esta forma, en caso de recibir cualquier denuncia o queja sobre alguna de las personas que lleven la pieza numerada, podrá ser identificada», subraya la normativa.

Los ‘dimonis’ también podrán pasar por estos controles durante el transcurso de la marcha religiosa si se observa «algún comportamiento extraño de alguno de los participantes». En este caso, será requerido para realizar la prueba etilométrica o salivar «y en caso de dar positivo, será expulsado del acto de forma inmediata». 

Las pruebas de detección de alcohol o drogas serán obligatorias. Si alguien se niega a someterse a las pruebas «quedará fuera» de la procesión. El nuevo reglamento no determina la tasa de alcohol límite a partir de la cual un participante pueda ser expulsado de la procesión, sino que esta «se determinará en función del que se establezca por la autoridad competente o el pleno del Ayuntamiento». La tasa de sustancias estupefacientes «será positiva o negativa» y en este último caso será motivo de «expulsión inmediata».

Un 20% de la ‘colla’ actuará como una «extensión» de la Policía Local

Una de las grandes novedades introducidas en el nuevo reglamento de la Beata es la creación de un grupo de ‘dimonis’ organizadores que supondrán el 20 por ciento de la ‘colla’, compuesta por un máximo de 150 personas, y además «deberán actuar como una extensión de la Policía Local durante el acto» y por este motivo «se les reclamará que cumplan las normas más estrictamente que el resto de participantes», según se plasma en la normativa aprobada. Serán identificados al igual que el resto y también serán sometidos a las pruebas etilométricas y salivares.

La función de estos organizadores es la de «velar» por el buen desarrollo de todas las actividades del Domingo de la Beata. En el caso de que se produzca algún incidente o altercado, «el grupo organizador actuará de forma inmediata avisando a la Policía Local». Asimismo, se establecerá un «canal de comunicación directa» entre el grupo de organizadores y el jefe de la Policía Local para «obtener una respuesta más eficaz y eficiente», por lo que se les podrá dotar de «medios técnicos».

Los miembros de la ‘colla’ podrán presentarse voluntarios para formar parte de este grupo siempre que acumulen una experiencia mínima de cinco procesiones anteriores como ‘dimonis. Si de forma voluntaria no se llega al 20% requerido, se elegirán mediante un sorteo aleatorio. La negativa «injustificada» para formar parte de los organizadores podrá comportar la «baja definitiva» como ‘dimoni’.

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