La crisis de identidad de la plaza de ses Palmeres de Felanitx

El espacio más emblemático del pueblo se queda sin ninguna de la treintena de palmeras que quedaban en pie. Ahora el Ayuntamiento estudia qué hacer para no perder el nombre

La crisis de identidad de la plaza de ses Palmeres de Felanitx

La crisis de identidad de la plaza de ses Palmeres de Felanitx / DM

Sebastià Sansó

Sebastià Sansó

Hace más de 80 años que la plaza de España de Felanitx es conocida popularmente como de ses Palmeres. Tantos, que prácticamente nadie (tampoco los de fuera del pueblo) la llama por su topónimo oficial. Ni vecinos, ni comerciantes, ni los bares de su alrededor, algunos de los cuales tienen incluso la imagen de los árboles como logotipo, recuerdan un aspecto diferente al que muestran las fotografías antiguas del año de la nieve (1956) cuando la plaza quedó blanca, o de las procesiones en honor a la Inmaculada que cuelgan de las paredes y las barras. Pero todo esto puede estar a punto de cambiar por una crisis de identidad. Porque ahora, en la plaza de las Palmeras, ya no queda ninguna.

Hace casi una década que el famoso escarabajo picudo rojo acabó con algunos de los 37 ejemplares que llenaban la plaza más famosa de Felanitx. Muchos otros quedaron afectados, seriamente dañados. Pero a base de podas y tratamientos fitosanitarios parecía que la cosa iba mejorando. Años de dedos cruzados que, finalmente, han acabado con la treintena que quedaban sin hojas primero y sin tronco después. Un aspecto tan impactante como triste.

La crisis de identidad de la plaza de ses Palmeres de Felanitx

La crisis de identidad de la plaza de ses Palmeres de Felanitx / Sebastià Sansó

Cabe recordar que el actual aspecto de la plaza (su diseño rectangular con jardines y empedrado central) data del año 1940, cuando se arrasaron los abrevaderos para animales que había y el Ayuntamiento ideó una nueva ornamentación basada, sobre todo, en las palmeras. Una reforma integral que culminó más tarde y por fases, cuando en el centro de la plaza se construyó el actual monumento dedicado a la virgen de la Inmaculada, obra del escultor felanitxer Jaume Mir, y que quedó inaugurada en 1954.

La crisis de identidad de la plaza de ses Palmeres de Felanitx

La crisis de identidad de la plaza de ses Palmeres de Felanitx / Sebastià Sansó

Ahora, sin palmeras, el consistorio reconsidera qué hacer con el arbolado. Meses de un debate que parece no acabar y que, de momento, está pendiente de subvenciones y reuniones con los vecinos de la plaza. “No había otra solución”, responde el exalcalde y actual concejal responsable de los jardines municipales, Jaume Monserrat (El Pi). “Después de Navidad, cuando de hecho aún se colgaron luces, comprobamos que las palmeras estaban medio muertas por dentro y que definitivamente no se podrían salvar. Así que tomamos la decisión de cortarlas todas”.

La crisis de identidad de la plaza de ses Palmeres de Felanitx

La crisis de identidad de la plaza de ses Palmeres de Felanitx / Sebastià Sansó

Si miramos dos años y medio atrás, en diciembre de 2022, el Ayuntamiento de Felanitx de Monserrat ya había podado todas las hojas de las que quedaban, excepto de una, que aguantaba con dignidad, en la esquina más cercana a la calle de s’Abeurador. De hecho, como decíamos, antes las palmeras eran incluso más numerosas y ocupaban parte del interior de la plaza de España, donde hace unos años se habilitaron los actuales juegos infantiles.

Árboles con sombra

Y aquí se abre ahora el dilema. La Sala está dispuesta a abrir las consultas también para determinar qué árboles se tendrán que replantar en los huecos de las palmeras. ¿Eso quiere decir que no se ha pensado en volver a plantar palmeras como primera y única opción? “Son caras de mantener y no dan sombra”, añade Jaume Monserrat, quien dice que aún no está determinado ni el presupuesto ni la temporalidad de la intervención. “Es un aspecto importante porque si queremos obtener una subvención europea, una de las condiciones es que sean árboles más bajos, con hojas que puedan bajar la temperatura para poder resguardarse en verano”. “Aún así, es cierto que no descartamos plantar alguna palmera para que el nombre continúe teniendo sentido”.

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