Custodia del patrimonio

Este es el vino que permite preservar el paisaje agrario de Banyalbufar

Recuperar el patrimonio agrario y etnológico de Banyalbufar es la misión de Tramuntana Viva Mallorca, una cooperativa de explotación comunitaria de la tierra que ha tomado la batuta en la recuperación de la viña, en concreto, de la variedad de malvasía de Banyalbufar

Este es el vino que permite preservar el paisaje agrario de Banyalbufar

Este es el vino que permite preservar el paisaje agrario de Banyalbufar / TVM

Rosa Ferriol

Rosa Ferriol

Recuperar y preservar el patrimonio agrario y etnológico de Banyalbufar es la misión de Tramuntana Viva Mallorca, una cooperativa de explotación comunitaria de la tierra que nació a finales de 2020 y que desde su creación ha tomado la batuta en la recuperación de la viña, en concreto, de la variedad de malvasía de Banyalbufar, un tipo de uva autóctona del municipio que estuvo ausente durante más de cien años debido a la enfermedad de la filoxera. Así gracias la esfuerzo de agricultores de la zona fue recuperada recientemente y Tramuntana Viva Mallorca la explota en los bancales de Banyalbufar. Este es el origen de Tímbola, un vino 100% de uva malvasía de Banyalbufar.

Este es el vino que permite preservar el paisaje agrario de Banyalbufar

Este es el vino que permite preservar el paisaje agrario de Banyalbufar / TVM

Pero la misión de Tramuntana Viva va mucho más allá. Así lo explica el presidente de la cooperativa Jaume Albertí. «Nos centramos en la recuperación de la viña, la variedad de malvasía de Banyalbufar. Estamos elaborando un vino y un vermut bajo la marca Tímbola». En la cooperativa, remarca, «enseguida nos planteamos la recuperación de las fincas con la voluntad de recuperar los espacios de cultivo que estaban abandonados o necesitaban un impulso con la creación de una viña con esta variedad». A parte de producir vino, puntualiza, “»es importante el trabajo de recuperación de los elementos etnológicos o paisajísticos» como la conservación o recuperación de los estanques, las acequias, la red hidráulica tradicional o los ‘marges’ que se caen por la erosión del suelo. Se trata, en definitiva, de recuperar el cultivo que el pinar va reduciendo.

Minifundio

Uno de los objetivos de la cooperativa, desgrana Albertí, es la reivindicación del minifundio, una finca agrícola de pequeñas dimensiones, que generalmente es insuficiente para proporcionar una producción rentable. «Las pequeñas parcelas han sido denostadas porque como más pequeña es la finca, menos viabilidad económica tiene», lamenta Albertí que describe que, en el contexto de la Serra de Tramuntana, hay dos tipos de fincas: las grandes ‘possessions’ y las pequeñas fincas de entre 1.000 o 3.000 metros cuadrados que deben estar muy presentes. «Los pequeños propietarios de estas parcelas no tienen una viabilidad económica como ocurre con una gran finca que puede convertirse en agroturismo pero pensamos que estas pequeñas propiedades se deben proteger y darles una viabilidad agraria y económica porque forman parte del paisaje. La imagen que tenemos ahora mismo de Banyalbufar con la foto de postal no es una ‘possessió’, es la imagen de las ‘marjades’ que forman pequeños propietarios y que no tienen ningún itinerario de gestión». «¿Qué viabilidad agraria le puedes dar a tres parcelas de 2.000 metros cuadrados?», pregunta.

Este es el vino que permite preservar el paisaje agrario de Banyalbufar

Este es el vino que permite preservar el paisaje agrario de Banyalbufar / TVM

Tramuntana Viva Mallorca tiene la respuesta. Y es que lo que ha hecho esta cooperativa «es juntarse unos cuantos de estos pequeños propietarios». «Queremos hacer un ensayo de gestión de estas pequeñas propiedades de la Serra para demostrar que sí es posible su conservación y viabilidad», sentencia Jaume Albertí. Lo razona: «Esta apuesta por el minifundio nos resulta fundamental para luchar contra el abandono de la actividad agropecuaria y la invasión forestal de las zonas de cultivo. Es lo que ocurre en Banyalbufar y en muchos puntos de la Serra que al olivar se lo come el pinar. También hay que tener en cuenta la erosión del suelo. Además queremos proteger el patrimonio etnológico como la red del sistema hidráulico, las acequias, los ‘marges’ o los estanques.

Con este argumento en la mano, desde la cooperativa son «muy conscientes» que la conservación de este patrimonio no solo se debe pivotar sobre el rendimiento económico. «Difícilmente podemos vivir de la agricultura de un minifundio en la Serra. Tramuntana Viva tiene su razón de ser también en un aspecto emocional o sentimental que no se puede cuantificar económicamente que es la estima y la protección de estas tierras que forman parte de nuestros antepasados. Es la filosofía que nos ha llevado a tirar adelante este proyecto», admite.

Este es el vino que permite preservar el paisaje agrario de Banyalbufar

Este es el vino que permite preservar el paisaje agrario de Banyalbufar / TVM

Reinvertir

«Hay inversiones que debemos hacer y gracias a las ayudas de las instituciones y a la gente que compra nuestros productos, estamos reinvirtiendo el 100% de lo que facturamos al propio territorio. Que es un territorio que es propiedad privada de nuestros socios pero que disfrutamos todos tanto los turistas como los vecinos. Para mantenerlo debemos tener las fincas en producción y un mínimo rendimiento», razona.

En este sentido, prosigue, «pensamos en involucrar a la gente para conservar este espacio agrario que no solo va en beneficio de los propietarios si no de todos y del paisaje que disfrutamos». Así nace una experiencia relacionada con el vino malvasía de Banyalbufar. Son visitas exclusivas en uno de los pocos viñedos de Mallorca que se sitúan mirando al mar. En esta ruta el visitante conoce la explotación, su viña y descubre la historia agraria de un municipio como Banyalbufar. «No es una campaña de enoturismo pero sí buscamos que la gente de una manera exclusiva disfrute de esta experiencia. Podemos ofrecer una experiencia muy exclusiva en el sentido que está destinada a un grupo reducido de persona». Es exclusiva porque su vino Tímbola es de producción limitada, un vino que los visitantes pueden degustar en la propia viña en un paisaje exclusivo porque es una viña que mira al mar. No podemos competir con grandes explotaciones vinícolas pero lo que sí podemos ofertar es el paisaje, por ello, lo queremos conservar porque es único y no tiene paralelismos con otros municipios de Mallorca». «Es una actividad complementaria a la agraria un poco diferente a otras experiencias», concluye.

Este es el vino que permite preservar el paisaje agrario de Banyalbufar

Este es el vino que permite preservar el paisaje agrario de Banyalbufar / TVM

Tramuntana Viva Mallorca arrancó con 3.000 metros cuadrados y en estos tres años han ido comprando algunas fincas o les han cedido parcelas hasta llegar a los 10.000 metros cuadrados que ya están plantados. «Parecen pocos pero al tratarse de ‘marjades’ es como si fueran 100.000 en terreno llano. Están todos unificados en una viña con el objetivo de llegar a 4.000 botellas de vino. Las previsiones de este 2024 es llegar a las 1.800 botellas mientras que «el potencial máximo» de la marca Tímbola son unas 4.000 botellas. Nuestro ‘leit motiv’ es la conservación de la tierra y eso se consigue produciendo», reconoce Albertí.

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