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Ciberataque en Calvià: abandonados en la vulnerabilidad

Ciberataque en Calvià

Ciberataque en Calvià / Ayto de Calvià

Llorenç Riera

Llorenç Riera

Confirmado. Ha dejado de ser una sospecha, un temor o una simple intuición. Los piratas informáticos que en enero se introdujeron hasta la médula de la administración municipal de Calvià han vertido los datos capturados en la red oscura de la página Dark Web. A partir de ahí, para un profano, pero usuario necesario de los servicios informáticos, todo, es decir, nada bueno, se antoja posible. Trabajadores, proveedores, residentes y cualquier necesitado de los portales y pantallas de las instalaciones municipales de Calvià, queda a la intemperie. En la práctica, aunque sea de forma involuntaria o fortuita, abandonado en la más confusa vulnerabilidad.

El Ayuntamiento avisa. El ciudadano no podrá acusarle de traición. Con ello también se previene contra una mayor pasividad que pudiera convertirle en cómplice necesario accidental. Nada, lo sabido. Cambio frecuente de claves y no pinchar sobre enlaces que ofrezcan la menor duda. El alcalde Amengual asegura que interpondrá denuncia si se detectan suplantaciones de identidad y aconseja a los usuarios particulares que acudan a la Guardia Civil si se hallan en esta tesitura.

Desde enero, fecha del ataque, a junio, mes de la confirmación pública del descontrol prácticamente absoluto de datos, va medio año en el que es posible que hayan ocurrido muchas cosas. El Ayuntamiento no puede limitarse a su condición de víctima perjudicada porque tras él están, sobre todo, quienes han necesitado de sus servicios administrativos por vía telemática. Por eso cabe demandarle un mayor grado de implicación en forma de acompañamiento próximo y eficaz a las personas que tienen sus datos a merced de desaprensivos en la red oscura. Qué arroje luz y claridad sobre la cuestión. Debe ser parte de la solución para una mayor prevención y seguridad frente a nuevos ataques posibles.

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