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Adiós a un comercio

Cierra la papelería Rubines de Binissalem después 50 años

Su propietario Toni Rosselló se jubila. Durante su vida laboral ha sido testigo de los cambios importantes en el sector de la prensa

Toni Rosselló se jubila tras regentar la papelería Rubines.

Toni Rosselló se jubila tras regentar la papelería Rubines. / DM

Redacción

Binissalem

Después de casi cincuenta años, la papelería Rubines, ubicada en la calle de Bonaire de Binissalem, está a punto de cerrar sus puertas y su propietario, Toni Rosselló (Binissalem, 1959), se jubila. Antes de regentar la papelería, Toni había trabajado como técnico de radio y televisión.

Según explica, la primera persona que regentó la papelería fue una hija de don Rafael Ferrà, un conocido maestro de escuela que ejerció, durante muchos cursos, en el colegio público (actualmente CEIP Robines). Al cabo de un tiempo, la papelería era traspasada al padre de Toni, que la llevó unos 10 años, hasta que en 1990 sería él quien pasaría a dirigir el negocio.

Primeros años

De aquellos primeros años Toni recuerda que, al principio, el local era la mitad que ahora, sólo la parte de la actual entrada, que antiguamente había sido una alfarería. Después se adquirió la otra parte, en donde, mucho tiempo atrás, según recoge el libro del historiador local don Guillem Martí, trabajaba un herrador, que se dedicaba también a arreglar carros. Pasados tantos años al frente de este negocio, Toni reconoce que en estas dependencias han transcurrido muchas horas de su vida laboral, ya que antes abría de lunes a domingo.

Sin duda, una etapa muy larga en la cual ha vivido cambios importantes en el sector de la prensa como el hecho, afirma, «de que la prensa escrita tiene los días contados, desaparecerá sola. Las revistas antes se vendían el triple que ahora, los diarios ya sólo los compran personas mayores de 50 años y los escolares con el Chromebook tienen de sobra».

Solo queda una

Con el cierre de la papelería Rubines con motivo de la jubilación de su propietario Toni Rosselló, en Binissalem sólo quedará ahora un comercio de estas características, cuando hace apenas unos pocos años había tres.

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