Vecinos de una urbanización de Esporles, atormentados por los continuos microcortes de luz

Los afectados, que se cuentan por decenas de hogares, advierten de que estas interrupciones afectan a sus aparatos eléctricos y suponen una amenaza potencial para la salud humana

Una imagen de la Avenida de Ses Rotgetes de Esporles. | MANU MIELNIEZUK

Una imagen de la Avenida de Ses Rotgetes de Esporles. | MANU MIELNIEZUK / i.Moure. espores

Iñaki Moure

Iñaki Moure

Vecinos de la urbanización Jardín de Flores, en Ses Rotgetes (Esporles), denuncian los continuos microcortes de luz que sufren en sus casas, lo que, aseguran, les causa numerosos problemas con los aparatos eléctricos domésticos y lo que supone una potencial amenaza desde el punto de vista de su salud. «¿Qué pasaría si hubiese algún vecino que estuviese conectado a un respirador? Sería un peligro que se cortase así la luz», argumentan. Los residentes sostienen que estas interrupciones se producen de una manera «inusualmente frecuente» y como prueba de ello apuntan que, en los últimos cinco días, ha habido «más de 40». Estos fallos en la red de distribución tienen lugar sobre todo, agregan, cuando llueve o hay un poco más de viento.

«La interrupción de la prestación del servicio tiene lugar por causas que desconocemos y absolutamente ajenas a la voluntad de los que aquí residimos que cumplimos las obligaciones contraídas en el contrato de suministro pactado y estando al corriente de pago de todas nuestras obligaciones. Son de origen técnico parece ser y, pese a ser continuamente reclamadas, no se solucionan de forma definitiva», argumentan los vecinos, que han puesto los hechos en conocimiento de Endesa.

El problema no es nuevo

El problema no es nuevo en esta zona residencial de Jardín de Flores. En el año 2019, este diario ya se hizo eco de que una asociación vecinal recogía firmas para reclamar actuaciones que pusiesen fin a estas desconexiones del suministro que causaban muchos problemas a los aparatos electrónicos, como hornos, encimeras, programadores de riego. Se quejaban también del encendido automático, e indeseado, de dispositivos electrónicos.

Como relataba esta semana un vecino del lugar, hace un tiempo, la compañía suministradora realizó una actuación que, al parecer, consistió en cortar parcialmente unos árboles que afectaban al tendido eléctrico. La situación en teoría mejoró. Sin embargo, con el tiempo, los problemas se han reproducido.

Los afectados indican que estas interrupciones continuas del suministro de energía eléctrica se producen «generalmente en horas nocturnas», y enfatizan que no sólo suponen un «grave daño» para los electrodomésticos, sino para la propia salud de los vecinos.

Recuerdan en este sentido que, como indica la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, «la falta de suministro eléctrico afecta a todas las esferas de la vida cotidiana del barrio y quienes lo habitan: iluminar las calles, ducharse, cocinar, disponer de alimentos refrigerados en comercios y hogares, dar clase en los colegios, caldear las viviendas y centros públicos, utilizar el ascensor o leer un libro». Siguiendo las conclusiones de este organismo médico, advierten de que esa falta de suministro «se relaciona con un aumento de muertes en invierno; mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares, respiratorias, resfriados, gripe y empeoramiento de enfermedades reumatológicas; mayor incidencia de asma, bajo peso al nacer e ingresos hospitalarios en la infancia, así como un aumento de los problemas de salud mental en la adolescencia, absentismo escolar y accidentes por falta de iluminación y medidas alternativas empleadas para calentar el hogar».

Tormentas

Desde Endesa han confirmado que en los días de tormenta han tenido microcortes que se han conectado automáticamente «sin más afectación al servicio», de hecho, apuntan que la afectación ha sido de segundos. También explican que se han tenido que llevar a cabo maniobras de operación en la línea debido al mal tiempo que también han sido breves.

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