La calle Isabel II ha pasado a ser una vía de entrada al casco urbano sólo practicable para los residentes de Sóller y vehículos de servicio. La finalidad de esta medida que ha puesto en práctica la Policía Local tiene como finalidad aligerar la circulación rodada de vehículos en el centro de Sóller que, en parte, se atribuía a la masiva entrada de vehículos de alquiler conducidos por turistas, tal y como denunció Més por Sóller.

La medida se ha puesto en práctica con la instalación de un indicador de dirección prohibida en el acceso a Isabel II desde la rotonda de Can Repic. Estará colocado en ese punto hasta que la Policía Local considere que ya no es necesario o, en todo caso, hasta finales del mes de agosto.

El concejal de Gobernación, Carlos Darder, ha explicado que la decisión «ha sido adoptada por la Policía siguiendo sus propios criterios técnicos al igual que se hizo el pasado año y en ejercicios anteriores». La medida se ha adoptado de forma temporal «hasta que la Policía constate que baja el flujo de circulación».

Sin embargo, Darder también ha advertido que instalar este indicador tiene unos efectos contraproducentes a la circulación «ya que cerrando el acceso desde Isabel II después nos encontramos con que todos los vehículos entran a Sóller por Cetre y cargan otras vías como la zona de Can Maiol o el Murterar, también originando atascos y molestias en los residentes». Por ello, «habrá que ir viendo cómo funciona la medida», ha apuntado el concejal, que ha añadido que la solución a la problemática del tráfico de vehículos en verano se solucionará cuando Sóller cree una red de aparcamientos disuasivos en diferentes puntos de su casco urbano y las afueras.

El alud de turistas obliga a cerrar el principal acceso al centro de Sóller Joan Mora

Y es que Sóller vive en los meses de julio y agosto el período de mayor presión de tráfico rodado como consecuencia de la masiva afluencia de visitantes. Ello se puede apreciar en la carretera del desvío, donde sus arcenes se han convertido en aparcamiento con el consecuente peligro para el resto de usuarios de la vía. Incluso el carril bici que discurre por esta carretera es intransitable para los usuarios de vehículos a dos ruedas, en tanto que está totalmente ocupado por coches aparcados. Tanto los usuarios de bicicletas como los viandantes vienen advirtiendo desde hace años del peligro que supone transitar por esta carretera de circunvalación y vienen reclamando medidas para aliviar esta situación. Pero de momento, éstas no se han dado.