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Diario de Mallorca

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Lletra menuda

El regreso de un servicio incapaz de limpiar

Pasa el camión de la basura y la calle está más sucia que antes. Esta es la realidad con la que despiertan muchos pueblos de Mallorca la mayoría de los días.

El reguero de líquidos desparramados y residuos abandonados es la expresión pestilente de que la retirada de basuras se ha vuelto en contra de los ayuntamientos a base de concesiones en precario, control ausente y medios insuficientes que en algunos casos se transforman en riesgo laboral.

El convenio colectivo logrado también se desvela como solución parcial porque está en juego bastante más que el salario de los operarios. UGT reclamó ayer el rescate de las concesiones y la vuelta a una gestión pública que, según el sindicato, es incluso más barata. Santa Margalida ha dicho basta y rescinde de forma amistosa el contrato con la concesionaria mientras anuncia tiempos mejores –limpieza– para el próximo año. Los vecinos permanecen escépticos. Son pruebas evidentes de que la retirada de residuos sólidos urbanos necesita un reciclaje integral en cuanto a administración del servicio y las responsabilidades municipales que llevan implícitas.

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