Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Lletra Menuda | El colapso de cada día, hoy el de Deià

Lletra Menuda | El colapso de cada día, hoy el de Deià RF

Tras el vertido indignado y público de los vecinos del lugar, hoy llega el lamento del alcalde Apesteguia, arropado por el vicepresidente de Tramuntana XXI, por lo que toca hablar del colapso circulatorio en Deià, pero podríamos seguir haciéndolo del de Formentor, Cala Llombards, los accesos a Manacor o Can Picafort, por poner solo unos ejemplos, porque Mallorca ha mejorado este verano su sucesión de embotellamientos encadenados. 

Ocurre así porque también está colapsada la gestión coordinada y la visión de conjunto de la problemática, mientras aumenta la presión de coches y personas y el Consell opta por prescindir de vías de circunvalación a la espera de un nuevo plan de movilidad insular imposible de aplicar antes de las elecciones.

Pero estábamos en el pintoresco Deià en proceso de degradar tal condición a base de autocares en vía estrecha y una medía de 7.700 coches diarios que habla por si sola en términos de escándalo. 

Sobran las explicaciones del alcalde para hacer ver que la situación es insostenible en la carretera de la Serra y el municipio.

Queda poco margen de maniobra, no solo para los coches, sino también para gestionar los excesos, porque la cuestión no es tanto el número de vehículos como el modelo turístico, enamorado de la cantidad, que permanece en boga.

Lluís Apesteguia y Joan Mayol hablan de controlar las entradas a la Serra y establecer orden de prioridad por llegada y solicitud previa en Deià. 

Son medidas de impotencia y buena voluntad que en ningún caso disuadirán la presión de la demanda porque el colapso ya viene empaquetado desde fuera.

Compartir el artículo

stats