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Diario de Mallorca

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Binissalem

Desmontan y bajan una de las campanas de la iglesia de Binissalem por el riesgo de caída

Trabajos para bajar la campana. Secretaria de Comunicació (BISBAT DE MALLORCA)

Una de las tres campanas de la parroquia de Nuestra Señora de Robines, en Binissalem, ha sido desmontada para analizar su estado y proceder a su restauración, con el permiso previo de delegación de patrimonio del Bisbat de Mallorca y el Consell insular. Según informó este martes el Obispado, ahora se comenzará una campaña para recaudar dinero para financiar esta operación. De momento, sólo los gastos de bajar la campana ascienden a 3.500 euros, un trabajo que ha desarrollado la empresa 2001 Técnica y Artesanía, de Valencia, con la colaboración gratuita de Grues Amengual y del ayuntamiento de Binissalem.

Esta parroquia cuenta con tres campanas que datan del siglo diecisiete. Concretamente, la más pequeña fue fundida en 1636 (y posteriormente refundida en 1910), la de tamaño mediano, en 1664, y la más grande, en 1611. Los problemas de conservación, según detalló el Bisbat de Mallorca en un comunicado, se han detectado en la mediana, que presentaría una rotura en diversas de las asas que sirven como estructura de sujeción.

La campana desmontada en Binissalem. Bisbat de Mallorca.

Asimismo, otra estructura de hierro de la propia campana presentaba “muchísima corrosión” e impedía asimismo ver “con claridad el alcance de la rotura de las asas”, señalaron estas fuentes.

“Todo parecía indicar que era grave y urgente ver exactamente el estado de las asas de la campana, ya que existía el peligro de caer dentro del campanario, con un peso de 510 kilos, que con la tolva puede llegar a los 850-900 kilos, desconociendo el alcance de lo que podría suponer esta caída y si el suelo del campanario la podría resistir”, explicaron desde el Bisbat.

La campana desmontada. Bisbat de Mallorca.

Tal estado de cosas aconsejó bajar la campana, con los correspondientes permisos previos. Hasta que se valore y se autorice la restauración este elemento patrimonial se conservará en la iglesia parroquial. Paralelamente, se iniciará una campaña para recaudar fondos con los que sufragar esta operación de rehabilitación. De momento, sólo el coste de bajar la campana ha ascendido a unos 3.500 euros. De estos trabajos se ha encargado una empresa procedente de Valencia.

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