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Diario de Mallorca

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El chiringuito de Cala Gat alerta del cierre si Costas les deniega el permiso

El responsable del establecimiento avisa de que las pérdidas suman el 70% ya que lleva dos temporadas sin poder montar la terraza

Miquel Garau posa en el chiringuito de Cala Gat. BIEL CAPÓ

La familia de Miquel Garau lleva cincuenta años regentando el chiringuito de Cala Gat en Capdepera, local que va a cumplir dos temporadas sin poder montar sillas y mesas en la terraza porque, según manifiesta, Demarcación de Costa se lo prohibió.

En su notificación, Costas informa que el local gabellí interfiere en las dunas embrionarias de la pequeña playa y en la nidificación de aves marinas. De todas formas, Garau asegura que «la playa no existía hasta que hace unos 30 años un barco depositó arena en la orilla de la pequeña cala».

Esta temporada, la familia de Garau ha vuelto a solicitar el permiso presentando las correspondientes alegaciones avaladas por los informes técnicos pertinentes, pero, con la temporada ya iniciada, Demarcación de Costas no se ha pronunciado aún. Todo ello, lamenta el propietario, le «está causando unas pérdidas del 70%. De hecho, ya se han quedado por el camino cinco puestos de trabajo».

El chiringuito de Cala Gat alerta del cierre si Costas les deniega el permiso Biel Capó

«Después de lo que está pasando con la chiringuitos de playa en Mallorca, hay un interés de alguien en que no esté como estaba pero no me creo que no quieran chiringuitos en la playas», sentencia Garau, al tiempo que recuerda la aportación que realiza el propio establecimiento en la limpieza y el cuidado del medio ambiente ya que, explica, son ellos los que se hacen cargo de recoger las bolsas de basura que dejan algunos bañistas. De hecho, apunta, las separan y retiran para su reciclaje. También recuerda el servicio de desfibrilador y de atención de primeros auxilios que prestan en los momentos en los que no hay servicio de vigilancia en la playa. La familia responsable del chiringuito de Cala Gar alerta de que «si esta temporada Demarcación de costas no deja instalar sus 20 mesas en la terraza, el futuro del negocio y de los puestos de trabajo que queden, estará en peligro».

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