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Diario de Mallorca

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Energía

El Govern autoriza un parque fotovoltaico de 2,2 hectáreas junto a Cala Agulla

Agricultura desestimó en un principio el proyecto de Regana Blava por la productividad de la finca, aunque después renunció a su informe

El cuadro marca la ubicación del proyecto del parque fotovoltaico Regana Blava de Capdepera. P.F.C.

La conselleria de Transición Energética, Sectores Productivos y Memoria Democrática ha concedido la autorización administrativa al proyecto de ejecución del parque fotovoltaico Regana Blava, ubicado a poca distancia de la playa de Cala Agulla, en el municipio de Capdepera. El proyecto, promovido por Company Huescar Energía Fotovoltaica S.L., también ha sido declarado de utilidad pública por el ejecutivo, al considerar que se han cumplido todos los trámites requeridos a la promotora.

El futuro parque fotovoltaico ocupará una extensión de 22.123 metros cuadrados (2,2 hectáreas), el 10 por ciento del total de un solar de 223.998 metros cuadrados ubicado en una zona del municipio de Capdepera clasificada como suelo rústico general. La instalación contará con 9.072 paneles solares de 320 Wp de potencia unitaria.

El proyecto también cuenta con la resolución favorable de la comisión balear de Medio Ambiente, que el pasado 27 de enero formuló una declaración de impacto ambiental favorable a la realización del parque debido a que «previsiblemente» no producirá impactos adversos sobre el medio ambiente, aunque deberá cumplir una serie de medidas preventivas y compensatorias consistentes en la siembra de árboles y la creación de una barrera vegetal, entre otras actuaciones.

Todos los informes de las administraciones competentes son favorables a la construcción del parque solar, aunque en un principio el servicio de Agricultura había emitido su propio informe negativo, ya que consideraba que la superficie del proyecto era de 4,23 hectáreas, por lo que se superaba el límite (cuatro hectáreas) a partir del cual este departamento puede firmar sus propios dictámenes preceptivos y vinculantes.

Y en este caso, el informe fue negativo porque comprobó que la parcela era una explotación agraria y ganadera y su propietario había declarado los cultivos para acogerse al régimen de ayudas de la PAC desde 2015 hasta 2020. Agricultura decidió informar de forma desfavorable porque concluyó que la parcela era productiva y no podía clasificarse como terreno marginal, degradado o de baja productividad.

No obstante, el promotor presentó después información complementaria consistente en un informe agronómico en el que se aseguraba que «gran parte de los terrenos tienen una productividad baja o muy baja» y reprochaba al servicio de Agricultura «no haber visitado la parcela», entre otros argumentos. Además, el proyecto se modificó para reducir el área ocupada por la barrera vegetal, que finalmente se fijó en 3,97 hectáreas. Por este motivo, Agricultura concluyó que debido a que el proyecto no alcanza las cuatro hectáreas, «no corresponde emitir informe».

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