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Diario de Mallorca

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Urbanismo

Malestar en Can Picafort por el derribo inminente de la piscina del Mar y Paz

El Ayuntamiento procederá esta semana a eliminar la popular instalación, la primera fase del proyecto de construcción de un nuevo parque urbano

La piscina del Mar y Paz, en una imagen del pasado verano.

«Siempre tuvimos la esperanza de que este día nunca llegaría. Adiós a 52 años de historia de Can Picafort. Incrédulos y con una tristeza tan grande que solo los que la disfrutaron pueden llegar a entender; ahora bien, lo que no nos mate nos hará más fuertes». Los propietarios de la piscina y el chiringuito anexo del restaurante Mar y Paz expresaban de esta forma el domingo a través de las redes sociales su profunda decepción por el inminente final de ambos elementos urbanos, que serán derribados por el ayuntamiento de Santa Margalida, institución que tiene intención de construir un nuevo parque urbano en este mismo espacio ubicado en la primera línea del núcleo costero.

El alcalde de Santa Margalida, Joan Monjo, ha confirmado este lunes que los lamentos de los responsables de la piscina estaban bien fundamentados, ya que las máquinas excavadoras entrarán esta misma semana, posiblemente este martes, en las instalaciones de la piscina para cubrirla de tierra y condenarla para siempre por cuestiones de «seguridad», ya que «mantener la piscina sin tapar es peligroso porque es muy profunda», señala Monjo. 

También está previsto derribar el chiringuito anexo, aunque el alcalde no confirma si se ejecutará en esta primera fase o bien se aplazará hasta el final del próximo verano, cuando el Ayuntamiento tiene intención de iniciar la construcción del futuro parque con anfiteatro incluido que ha proyectado en el espacio que será recordado durante muchos años por la popular piscina del Mar y Paz.

La demarcación de Costas ha aprobado la concesión de este espacio al Ayuntamiento por un plazo de quince años. El proyecto municipal consiste en una nueva plaza cuya construcción se iniciará después de la temporada turística. En este sentido, el alcalde explica que el proyecto se desarrollará en dos fases. La primera se iniciará esta semana con la eliminación de la conocida piscina, mientras que la segunda se iniciará tras el verano. El Consistorio dejará el espacio acondicionado para que los vecinos puedan pasear por la zona hasta que no empiecen las obras de construcción de la futura plaza.

Lo único seguro es que el próximo verano, por primera vez en más de medio siglo, ni los ‘picaforters’ ni los visitantes podrán zambullirse en la fría agua procedente del mar que alimentaba la piscina del Mar y Paz, toda una institución en el núcleo costero, en el que quedan pocas personas que al menos una vez en su día no hayan probado la alberca.

La inminente desaparición de la piscina no ha cogido por sorpresa a nadie en Can Picafort, aunque muchos mantenían la esperanza de que finalmente el Ayuntamiento diese marcha atrás. Desde el pasado 2019, todos conocen las intenciones del alcalde Joan Monjo, que aprovechando la concesión caducada del chiringuito y la piscina, ha maniobrado para recuperar este espacio para los intereses municipales y renovar totalmente la apariencia de la actual terraza. 

De nada han servido los centenares de firmas recogidas el pasado año en contra de la desaparición de la piscina.

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