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Diario de Mallorca

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Lletra menuda

Lletra menuda | Una playa de Mallorca retenida en Madrid

La ocupación de facto o tolerada de las zonas de deslinde marítimo está ocasionando muchos problemas a la hora de ser regularizada. Perdurarán en el tiempo porque sobre este espacio de todos hay muchos edificios sólidos, costumbres dadas por permanentes y negocios con faz de imprescindibles para propietarios y usuarios.

Capellans es un lugar muy singular desde su misma génesis. Sus populares chiringuitos sobre la arena hace tiempo que se tambalean entre la concesión extinguida y la regularización normativa o lo que es lo mismo, entre el pasado y el futuro. Muchos puestos de trabajo están en juego y también una forma particular de ocio veraniego.

Lo más llamativo del caso es que, entre recursos y demoras, la playa de Capellans está hoy retenida desde Madrid. Cómo si en la meseta entendieran de olas y límites marinos. Delegación de Gobierno espera órdenes, los chiringuitos no saben qué hacer mañana y el alcalde de Muro se resigna a pasar el verano de cualquier manera. Las terrazas pueden ser irregulares, pero cabe cargar parte de la culpa sobre la lenta y aséptica Administración.

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