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Diario de Mallorca

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Lletra Menuda

Lletra Menuda | Servicios públicos desequilibrados

La ciudad de Manacor ha experimentado una considerable transformación demográfica en los últimos años que ha visto dificultada su estabilidad por la carencia de políticas urbanísticas consecuentes y ya no digamos previsoras. Si a ello añadimos una gestión pública demasiadas veces burocratizada y pendiente de intereses no siempre confesables, no es extraño que ahora las administraciones actúan destapando agujeros para tapar otros. De esta forma se desbaratan las prioridades, las necesidades y con el lastre acumulado, no hay forma de dar con el lugar idóneo para una determinada infraestructura. 

Ahora un PAC y un parque canino parecen librar un pulso para reservarse un espacio ideal, cómo si las dos cosas pudieran ponerse en el mismo nivel de importancia y detrás de ello, Ayuntamiento y conselleria de Salud no quieren ceder posición de mérito propio a la hora de reivindicar un segundo centro de atención sanitaria continuada para la ciudad que ya debería llevar años en funcionamiento. No hay lugar ideal para el PAC imprescindible. Por tanto, habrá que asumir sus costes en todos los sentidos y las consecuencias. Si se hace caso a la conselleria que ahora apremia al Ayuntamiento para que le ceda el solar, se levantará junto al Molí den Beió a riesgo de provocar problemas de movilidad en una zona de abundantes servicios. Los perros perderán su parque todavía nuevo. Se irán a juguetear a otra zona, probablemente en el otro extremo de la ciudad, en el Serrat. Los canes pierden calidad urbana con el traslado, pero seguro que su noble lealtad frente al los humanos les permitirá tolerar la degradación. Si las administraciones hubieran estado a la altura de los tiempos y las necesidades y a tono con la previsión, ahora no deberíamos asumir el casi ofensivo debate entre las prioridades de un centro sanitario y un parque canino.

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