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Diario de Mallorca

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Descubren una necrópolis postalayótica rica en objetos en pleno núcleo urbano de Sencelles

El hallazgo se ha producido durante la construcción de una casa y el propietario ha dado el aviso

Algunos de los objetos hallados en la necrópolis de Sencelles.

Los núcleos urbanos de los municipios de Mallorca siguen dando gratas sorpresas a los profesionales de la arqueología. El último hallazgo de peso en este sentido ha tenido lugar en Sencelles, donde acaba de descubrirse una necrópolis de finales de la Edad del Hierro, es decir, del postalayótico. 

El descubrimiento fue casual y se produjo durante las obras de construcción de una vivienda unifamiliar. En concreto fue en el momento de la excavación de los pilares cuando el propietario reparó en que allí había algo importante (encontró abundante presencia de huesos, que inicialmente atribuyó a restos de animales, y bolas de collar) y se puso en contacto con un especialista con el fin de poder documentar el hallazgo. 

«Es un descubrimiento excepcional que consiste en un conjunto de cavidades que fueron un importante núcleo funerario», desvela el arqueólogo Jaume Deyà (Museu de Sóller-Fundació DAMARC). «Por noticias orales sabemos que popularmente se relacionaba este sitio con un lugar donde existían restos antiguos, que no han aparecido hasta el día de hoy», señala. «Y también puede relacionarse este espacio con la tan emblemática Cova Monja ubicada en Sencelles», relata.

El vaciado del terreno para los cimientos permitió a Deyà analizar los diferentes cortes estratigráficos. «De forma clara se pudieron identificar los restos de un nivel correspondiente a enterramientos en cal, un ritual presente desde mediados de la época talayótica hasta la conquista romana», explica. Fue a partir de los materiales arqueológicos recuperados por parte del propietario y de los observables en superficie que se pudo acotar la cronología del núcleo funerario, que está datado entre los siglos III y II a.C.

A partir de los datos recopilados, el arqueólogo, que ya dio aviso al departamento de Patrimonio del Consell de Mallorca, determinó con claridad que se trata de dos cavidades excavadas en la roca que acabaron derrumbadas. ¿Por qué motivo? El mismo ritual llevado a cabo en el interior de estos espacios, a partir de la cremación de los cuerpos in situ, generaba en muchos casos el colapso de los techos de las cavidades por la acción prolongada de las llamas. 

Muy destacables son también los restos materiales recuperados en el yacimiento, todos ellos característicos de la fase final de la Edad del Hierro de la prehistoria de Mallorca. Se trata de materiales comparables a necrópolis tan importantes como ses Copis, Son Gallard, Son Matge, Cova de s’Alova, Son Taixaquet o Sa Tanca y, sobre todo, con la Cova Monja, situada también en Sencelles

Entre los materiales que acaban de encontrarse en el núcleo funerario hay que destacar la presencia de diferentes modelos de placas de plomo decoradas; restos de plomo fundido; piezas de plomo con triple perforación; cuentas de pasta vítrea termoalteradas; una anilla de bronce con varillas colgantes, una de las cuales corresponde a un percutor; tapones de hueso y huesos largos de fauna con perforaciones; un vaso pequeño con desengrasante vegetal; un fragmento de asa de ánfora; fragmentos de cerámica púnica; una espiral de bronce; restos de disco de bronce y un mango de hierro probablemente de un tintinábulo o campanilla. 

Algunas de las placas de plomo halladas sólo estaban presentes hasta el día de hoy en la Cova Monja, hecho que vincula ambos yacimientos y que apunta a que podría tratarse de elementos identitarios de las poblaciones prehistóricas establecidas en el área del municipio de Sencelles y Santa Eugènia.

Yacimiento de Sencelles con las cavidades funerarias. J.D.

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