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Diario de Mallorca

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Vientos de vida y productividad

Saberse adaptar a los tiempos y a las necesidades es parte sustancial del éxito. Esta brisa regeneradora comienza a desperezar a una parte de los vetustos y abandonados molinos de agua de Mallorca y, si no cambian los vientos, volverán a rodar de forma útil. Dar con un reciclaje productivo era la única forma de frenar un deterioro muy avanzado. Un centenar de los tres mil molinos de viento que languidecen en el norte de Mallorca serán reconstruidos para generar energía eólica y avanzar en un proyecto más genérico de descarbonización, que no ha sido divulgado, pero que sus promotores prometen ambicioso. Esta es la iniciativa en la que se embarcan los ayuntamientos de Alcúdia, Santa Margalida, Muro y sa Pobla dentro del llamado Plan Alcúdia Tech Mar. Las aspas de los molinos que siempre han vestido el paisaje de la isla volverán a girar pero en vez de agua, que ahora sería salada y repleta de nitratos, animarán de forma automatizada la producción de energía eléctrica limpia. Pero para que ello sea efectivo será primordial primero afianzar la colaboración público-privada. Se trabaja con la idea de firmar contratos de dos décadas de duración a partir de los cuales podrán instalarse generadores en la cola del engranaje de los molinos y sus palas estarán en condiciones de alimentar su eje. De este modo se espera que cada molino produzca al año el equivalente a las necesidades de energía eléctrica de cinco viviendas. Si las cosas salen bien se obtendrán dos logros paralelos y compatibles entre sí. Se salvará y revalorizará el patrimonio etnológico de los molinos de viento y, por otro lado, se incorporarán nuevas piezas, que pueden ser sustanciales, para una mayor y mejor producción de las necesarias energías limpias en la isla. En definitiva, nueva vida.

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