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Diario de Mallorca

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Llucmajor ha activado un plan para controlar el 90% de la plaga de procesionaria

El Ayuntamiento ha tenido que emprender una segunda actuación porque en determinadas zonas la primera intervención no fue suficiente

Llucmajor ha activado un plan para controlar el 90% de la plaga de procesionaria

Llucmajor presume de ser un municipio con mucha riqueza medioambiental pero sus numerosos pinos conllevan algún que otro quebradero de cabeza cuando se trata de la plaga de la procesionaria del pino. Por ello, el Ayuntamiento activó en diciembre una campaña para controlar al máximo la explosión de esta plaga. Es verdad que esta primera actuación funcionó a la perfección en determinados puntos del municipio pero en otros ha sido necesaria una segunda intervención, que se completará a principios de semana. Así, con estas dos actuaciones se espera llegar al 90% de efectividad. 

El regidor de Atención Ciudadana en Urbanizaciones y Participación Ciudadana, José Pastor, ha explicado que «en la campaña contra la procesionaria se ha actuado en todos los centros escolares, los parques verdes y las zonas de pinar. En definitiva hemos hecho actuaciones en todos los núcleos de población, con una efectividad de un 65%». El responsable remarca que «ha habido zonas como las de los centros escolares que ha ido muy bien». Concreta, que se ha hecho un tratamiento de endoterapia, un sistema que se hace tratando cada pino. «Es una solución 100% efectiva».

De todas formas, reconoce que en las zonas de grandes extensiones de pinos cercanas a parques infantiles, centros escolares o zonas verdes se apuesta por un tratamiento de aplicación aérea. «Aquí es donde ha habido más problemas», reconoce Pastor que pone como ejemplo de puntos donde la actuación no ha funcionado la vía verde que separa sa Torre de Puig de Ros, la zona verde de sa Torre entre la calle Sant Lluc y calle Barcelona, la plaza Na Rodona en Maioris o la zona del campo de futbito de Las Palmeras.

«Desconocemos por qué no ha sido tan efectivo el tratamiento pero los operarios deducen que es porque hay una gran cantidad de bolsas», desgrana el edil que remarca que esta semana se ha realizado una segunda aplicación y se ha procedido a la retirada de las bolsas más accesibles por los operarios para su posterior estudio y destrucción. El regidor explica que al visitar las zonas han podido observar numerosas bolsas quemadas por el producto administrado, dando por buenas muchas zonas. Por ello, se ha solicitado a la empresa adjudicataria el repaso de las zonas donde no ha tenido el resultado esperado. Así, con esta segunda aplicación «esperamos poder controlar al máximo la explosión de esta plaga». «En principio con estas dos actuaciones podríamos llegar hasta el 90% de efectividad», reconoce Pastor.

Llucmajor ha activado un plan para controlar el 90% de la plaga de procesionaria

De todas maneras, añade que «el problema es que tenemos tal cantidad de zonas verdes y tal cantidad de bolsas de procesionaria que los tratamientos no son lo fuerte que podrían ser pero es que apostamos por un producto que sea sostenible y que no sea 100% nocivo, es decir, que solo afecte a la procesionaria y no a las otras especies».

El alcalde Éric Jareño hace hincapié en que «este plan requiere de una gran organización, ya que el principal objetivo es que responda en la medida de lo posible a una atención individualizada a cada zona».

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