Ayer, día de Sant Sebastià, tuvo lugar la procesión de es Capdellà que desde el año 1919 se viene realizando ininterrumpidamente, paseando el Santo por las calles del pueblo, aunque desde el año 2015, cuando llegó a la localidad el rector Antoni Mercant y prohibió sacar la figura de Sant Sebastià, los vecinos celebran la procesión con una fotografía del patrón.

Este año participaron unos 25 vecinos de es Capdellà. Son residentes que no ocultan su indignación con el párroco, a quien reprochan que no le bastó con prohibir la procesión, ya que además cerró la iglesia, en la cual no se celebran actualmente ni los funerales.

Este año la procesión contó con la participación de unos xeremiers, además del concejal de zona del ayuntamiento de Calvià. La Policía Local se encargó de regular el tráfico durante el transcurso de la procesión.

Esta procesión se celebra desde una pandemia que sufrió el pequeño pueblo de Calvià en el año 1918. A partir del año siguiente empezaron los vecinos a sacar el santo en procesión, en agradecimiento a que no hubiese ningún fallecimiento en la localidad.