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Diario de Mallorca

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Sant Antoni 2022

El Govern cree que las aglomeraciones festivas pueden retrasar lo peor de la ola

La consellera de Salud, Patricia Gómez, considera que las imágenes de una multitud reunida en sa Pobla este fin de semana son «preocupantes» - La Policía no intervino, porque, asegura, fue algo «puntual» que no causó incidentes

La imagen Una fiesta improvisada, con las glosas como protagonistas. Guillem Bosch

La consellera de Salud, Patricia Gómez, consideró ayer «preocupantes» las imágenes de una multitud reunida de forma espontánea en sa Pobla para celebrar Sant Antoni en la calle pese a la suspensión de los festejos y advirtió de la inconveniencia de que se repitan escenas así en la revetla de Sant Sebastià en Palma. 

Gómez afirmó que existe cierta preocupación entre los expertos, porque estas fiestas pueden dificultar y retrasar «aún más» el pico de la sexta ola de la covid. Unos efectos que «se verán en una semana», apostilló.

En la rueda de prensa posterior al Consell de Govern, Gómez indicó que siguen trabajando con los ayuntamientos para tener el control en este tipo de situaciones, al tiempo que recordó que ya se suspendieron los conciertos y torradas por el aumento de casos registrado.

La consellera alertó del crecimiento de las personas ingresadas en los hospitales. Actualmente, hay 360 pacientes en planta y 92 en UCI, por lo que apeló a la «responsabilidad individual» para que no se produzca ningún problema en las próximas semanas. 

En ese sentido, el Govern ha pedido permiso al Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJIB) para prorrogar la exigencia del certificado covid

Patricia Gómez agregó que se mantienen las tres pruebas diagnósticas semanales o la vacunación obligatoria para el personal sanitario.

«Desgaste social»

Sobre la sensación de cansancio entre la población por las restricciones y la situación sanitaria, Gómez declaró que se van a cumplir ya dos años de lucha contra la pandemia, una circunstancia que, reconoció, supone «mucho desgaste social y sanitario», sobre todo en una situación en la que «todos están deseando volver a la normalidad»

Por ello, pidió que no se olviden estos dos últimos años y se ponga en valor la gran cobertura de vacunación gracias al Estado: «Es muy importante que se vacune en aquellos lugares donde el desarrollo de las vacunas es menor, porque, mientras no estemos todos en una tasa de vacunación muy elevada, la globalización permite que puedan ir a otros países y haya un mayor riesgo de contagio».

En este sentido, reivindicó que están poniendo «todas las facilidades» para que los ciudadanos tengan fácil acceso a la vacunación, aunque reconoció que necesitan la colaboración de todos: «La gran cobertura vacunal ha hecho que los efectos de esta sexta ola no sean tan duros».

Versión policial

Sobre lo sucedido el domingo, se pronunció también el jefe de la Policía Local de sa Pobla, Antoni Borràs, quien justificó el hecho de que los agentes no interviniesen para disolver la muchedumbre festiva que se concentró en la Plaça Major para celebrar Sant Antoni, desoyendo la suspensión de la celebración.

En declaraciones realizadas a IB3 Notícies, Borràs aseguró que esa concentración fue algo «puntual» después de que hubiese un acto en un balcón. Manifestó que duró poco tiempo y que no causó ningún tipo de incidente. La multitud se congregó el domingo por la tarde en la plaza, antes de que se celebrase uno de los pocos actos permitidos, las Completes. En grupos de amigos y familiares, la gente cantó glosas al ritmo de las ximbombes. En ningún momento se guardó la distancia de seguridad y, en algunos casos, se hizo caso omiso a la obligación de llevar mascarillas.

Ayer, tras el Consell de Govern y después de la polémica generada por la difusión de las imágenes en sa Pobla, el Ejecutivo autonómico informó de que, en la víspera de Sant Antoni, se realizaron controles en los municipios con más tradición santantoniera (Artà, sa Pobla, Muro, Manacor, Sant Llorenç y Pollença) para vigilar el cumplimiento de la normativa anticovid. 

Fue un despliegue de la dirección general de Emergencias e Interior, con el cuerpo de inspección de Turismo del Consell y las policías locales.

El dispositivo permitió levantar «varias actas» -que el Govern no cuantificó- e hizo que se cerrasen cuatro establecimientos por incumplir el aforo permitido.

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