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Diario de Mallorca

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Memoria democrática

Buscan en el cementerio de Inca los restos de un joven soldado fusilado en 1936

La sociedad Aranzadi excava dos parcelas con la esperanza de hallar los huesos del 'llucmajorer' Joan Mut Jaume, de 19 años

Las autoridades observan los trabajos de excavación iniciados este lunes en el cementerio de Inca. J. Frau

Técnicos de la sociedad de Ciencias Aranzadi han iniciado este lunes por la mañana la excavación de dos parcelas de dos por seis metros en la parte central del cementerio de Inca con un objetivo claro: el hallazgo de los restos de Joan Mut Jaume, un soldado de artillería de 19 años, natural de Llucmajor, que estaba destinado en la caserna General Luque de Inca y fue fusilado tras ser condenado a muerte por haber expresado su rechazo al golpe de estado franquista. Según se ha podido consultar en la causa judicial 1049/36, el cadáver del joven militar fue trasladado al cementerio de Inca el 5 de noviembre de 1936, donde fue enterrado.

Las fuentes analizadas (las notas del enterrador de Inca en los años 30 del pasado siglo, la causa judicial, las ordenanzas municipales y los planos del cementerio) indicarían que los restos de Joan Mut se ubicarían en la parcela central izquierda del cementerio de Inca, aunque no se descarta que se encuentren en la fosa común localizada a pocos metros de la parcela que se ha excavado. Por este motivo, la sociedad Aranzadi ha abierto dos hoyos en los dos puntos donde es más probable que el joven fuera enterrado. Los trabajos se prolongarán durante siete días.

El equipo de técnicos, dirigido por Nicolau Escanilla e integrado por tres arqueólogos y una antropóloga, espera localizar los primeros restos humanos a unos 130 o 140 centímetros de la superficie. Hoy han empezado a aparecer los primeros huesos humanos en la excavación central, aunque se cree que hay restos que van desde 1820 hasta 1936

El director de la excavación ha explicado que esperan encontrar los restos de Joan Mut porque «no ha habido enterramientos posteriores» y el cuerpo podría aparecer tal y como fue enterrado. Además, el hecho de que el soldado fuera fusilado y no ejecutado a quemarropa también es un indicador que facilitará la identificación, ya que en estos casos las balas suelen permanecer en el interior del cuerpo, mientras que en el caso de las ejecuciones los proyectiles atraviesan el cráneo por los orificios de entrada y salida.

No se descarta que, además del joven llucmajorer, aparezcan otros represaliados del fascismo en la fosa común de Inca, a pesar de no estar documentados.

El inicio de las excavaciones, que forman parte del tercer Plan de Fosas del Govern, ha contado con la presencia del vicepresidente y conseller de Transición Energética, Sectores Productivos y Memoria Democrática, Juan Pedro Yllanes, entre otros cargos de la conselleria, y el alcalde Virgilio Moreno acompañado por diversos regidores de Inca. 

Yllanes ha afirmado que «no hay palabras para describir lo que siente una familia que lleva más de 80 años esperando encontrar a su familiar» y ha pedido «disculpas» por el retraso acumulado en la búsqueda de los restos. También ha recordado que el Govern ya ha abierto 17 fosas en las que se han hallado 215 cuerpos, de los cuales 30 se han identificado y devuelto a sus familiares para un entierro digno. 

Por su parte, el alcalde de Inca ha calificado el de hoy de «día histórico» y ha ofrecido la colaboración municipal para desarrollar el Plan de Fosas en el municipio del Raiguer.

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