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Llucmajor

La Comisión de Medio Ambiente pide revisar un parque solar en Llucmajor

El órgano autonómico considera que, como puede tener «efectos» medioambientales, hacen falta varias correcciones del proyecto

Operarios trabajando en la instalación de placas solares en un colegio de la isla. |

La Comisión de Medio Ambiente de Balears ha emitido un informe sobre el proyecto de parque solar denominado ‘Armadillo’, previsto en Llucmajor, en el que remarca la necesidad de que se haga un estudio de impacto ambiental (EIA) que corrija los «significativos efectos sobre el medio ambiente» que puede tener el proyecto tal y como está concebido.

El parque fotovoltaico se proyecta en el polígono de sa Torre. Según el documento ambiental, la instalación ocupará unas siete hectáreas. Estará compuesta por 9.100 paneles solares, que producirán anualmente 7.344 Mwh (megavatio hora) y supondrán un gran ahorro en emisiones de dióxido de carbono. Se instalarán además 23 inversores conectados a un único centro de transformación. El presupuesto estimado es de 3,6 millones de euros y se prevé que las obras duren unos nueve meses.

En una resolución suscrita por el presidente de la Comisión, Antoni Alorda, a finales del mes pasado, se fija la necesidad de que los promotores hagan un estudio para identificar el paisaje afectado por el proyecto y para incluir un estudio sobre el impacto directo sobre el consumo energético y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Territorio y Paisaje

Establece también que deberán seguirse las directrices marcadas por la dirección insular de Territorio y Paisaje, así como la dirección insular de Urbanismo, del Consell de Mallorca. Una de estas consideraciones es que debe modificarse la ubicación propuesta para una serie de edificaciones «en otras zonas más alejadas del camino, menos visibles, para reducir el impacto paisajístico de la instalación».

La comisión de Medio Ambiente refiere asimismo que, de acuerdo con el servicio de Patrimonio Histórico del Consell de Mallorca, existe un entorno de protección del yacimiento arqueológico de sa Marina Gran y que en esa zona afectada «no se podrán instalar ni las placas ni el almacén ni el contenedor de baterías». Otra prescripción es que la nueva barrera vegetal prevista tendrá que ser de la altura y frondosidad suficiente «para reducir el impacto paisajístico de la nueva instalación desde el camino de Can Cabrians». Igualmente se reclama la elaboración de un detallado inventario de las especies de árboles que hay en la parcela y que pueden verse afectadas por la nueva instalación.

Campo electromagnético

Este organismo autonómico establece además la necesidad de que se realicen estudios periódicos de intensidad del campo electromagnético durante la vida útil de la instalación fotovoltaica, de forma que se garantice que la población más próxima al parque solar no esté expuesta a un campo magnético perjudicial.

La Comisión de Medio Ambiente fija también que se aclaren varias deficiencias, como la «ubicación real» de la Bassa Mitjana de Cabrianes, «dado que se desconoce si su ubicación real se localiza dentro o fuera del ámbito de actuación» del proyecto de parque solar.

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