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Diario de Mallorca

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aceite de calidad y atractivo

El renacer de la agricultura mallorquina pasa por el cultivo de una producción propia con abono de competitividad y calidad. Lo han dicho los entendidos, los agricultores han puesto, en general, manos a la obra y el consumidor se acostumbra de forma progresiva a exigir estas cualidades a la hora de llenar la cesta de la compra. Está claro, por tanto, cuál es el surco a labrar. Dentro de esta dinámica de regeneración, en los últimos tiempo se han replantado o creado nuevos olivares y ligado a ello han llegado al mercado marcas de aceite con distinción de zonas específicas y características singulares de cada procedencia. Pero la tradición, el clima y la orografía de Mallorca sitúan a la aceituna y al aceite de toda la vida en la Vall de Sóller. La proliferación de nuevos olivares no tiene por qué alterar esta dinámica, más bien está destinada a enriquecerla y a actualizarla en relación a las características apuntadas antes. Por eso hay que saludar con agrado la iniciativa de los cooperativistas de Sant Bartomeu de Sóller consistente en crear una sección específica de aceite y productos ecológicos. Con la mediación de la conselleria de Agricultura y del Gobierno van a intentar aprovechar los fondos europeos Next Generation para crear una almazara específica para este fin. El proyecto, con una inversión mínima de medio millón de euros, implica nueva maquinaria y obra civil. Se aspira a obtener el 75% de subvención y hasta se ha previsto la utilización provisional de la sala de juntas en desuso para la almazara deseada. Por supuesto, los socios que se sirvan de ella deberán disponer de la correspondiente acreditación ecológica de sus olivares. Avances como este de Sóller son los que invitan a recuperar la confianza en la agricultura mallorquina.

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