Que las casas tradicionales de Sóller puedan tener sobre su tejado placas solares para la producción de energía eléctrica o agua caliente no será una cuestión de poco tiempo. Ni tampoco que su regulación se autorice mediante la modificación de una ordenanza ya existente como prevé hacer el equipo de gobierno. Los técnicos del ayuntamiento han corregido a sus superiores políticos señalando que para llevar a cabo la regulación de las placas solares en Sóller será necesaria una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) vigente desde 1998. El problema es que la normativa urbanística directamente prohíbe estas instalaciones, según los técnicos municipales. El artículo 28 del texto refundido del PGOU señala que «la cubierta de los edificios será inclinada con uno o dos vertientes, con teja árabe tradicional...». A ojos de los técnicos, este artículo determina el tipo de acabado que deben tener las cubiertas y entienden que quedaría fuera de ordenación la colocación de cualquier tipo de instalación de equipos para la producción de energía solar. En su opinión, la fórmula jurídica que debería seguir Sóller implica modificar el PGOU para corregir el citado artículo que determina cómo deben ser los tejados. Consideran que regularlo a través de una ordenanza no sería técnicamente factible. El equipo de gobierno informó que preveía regular la instalación de placas solares mediante la modificación de la ordenanza municipal que regula las fachadas, una norma ya existente.