Las entidades Projecte Closos, Amics dels Closos y Salvem Portocolom han iniciado una campaña virtual de recogida de firmas para reclamar al Govern que recupere la financiación a cargo del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) para reactivar el proyecto de creación del parque prehistórico del yacimiento de los Closos de Can Gaià, en Portocolom (Felanitx). Ayer por la tarde ya habían superado los 530 apoyos.

Los promotores de la iniciativa ciudadana expresan su «desacuerdo y tristeza» porque una «parte importante» del impuesto ha sido destinada a financiar un reciente acontecimiento musical y al mismo tiempo se deja de lado un proyecto cultural que «lleva 25 años trabajando para recuperar y revalorizar el patrimonio arqueológico de la isla».

Las tres entidades se muestran a favor de «potenciar un nuevo modelo turístico de carácter cultural y patrimonial que sea sostenible, competitivo y que atraiga a un nuevo perfil de turista» más interesado en la cultura, la historia, la gastronomía y los espacios naturales, ya que consideran que el modelo actual «está obsoleto» y solo está dirigido hacia un turismo de masas de bajo nivel adquisitivo que «no es viable económica ni ambientalmente».

Patrimonio cultural

Los colectivos promotores reclaman «cambios estructurales» que apuesten por la diversificación económica y el impulso de una nueva oferta de ocio «respetuosa» que aproveche la singularidad de nuestro patrimonio cultural, tal y como han iniciado otras islas mediterráneas como Cerdeña o Malta. Por este motivo, apuestan por la creación del parque prehistórico de los Closos de Can Gaià para ofrecer «productos nuevos y atractivos a un turista que ya no busca solo sol y playa».

En este sentido, se declaran totalmente «decepcionados» con la ecotasa por financiar actos musicales, lo que «tergiversa su uso», y recuerdan que al inicio de la pandemia ellos «aceptaron» que los fondos que tenían que ser destinados a los Closos se desviaran a ayudar a las familias más afectadas por la crisis, aunque expresaron su «malestar» porque las suspensiones afectaron «principalmente» a los proyectos de protección y promoción del patrimonio cultural.