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Diario de Mallorca

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Campos, diez años a la espera de un nuevo colegio

El CEIP Joan Veny i Clar relata la «angustia» de tantos cursos esperando a que el nuevo centro educativo de Campos sea una realidad

Familias, ayer esperando a la salida del colegio en Campos. | R.F.

Diez años se dicen rápido pero para la comunidad educativa de Campos todos estos cursos esperando que el prometido CEIP Nou de Campos se convirtiera en una realidad han sido una auténtica «angustia». Más que nada por que la tónica general, independientemente del color político de la conselleria de Educación, ha sido la misma. La promesa de «a final de año» ya no se la creen porque la experiencia les ha dejado claro que cuando llega «el final de año», la excusa se convierte en «el año que viene». Y así han pasado diez años. Bueno, más porque el nuevo centro empezó a reclamarse en el curso 2008 -2009 pero no fue hasta 2011 cuando la creación del centro salió publicado en el BOIB.

La necesidad de un nuevo colegio en Campos es una evidencia de lo más clara. De hecho, el director del centro Tomeu Font tiene preparado un documento con las cifras que lo avalan. En este caso, los datos hablan por sí solos. Es un colegio preparado para unos 400 alumnos. En el curso 2011/2012 tenía 626: 579 matriculados en el CEIP Joan Veny i Clar y los primeros 47 del CEIP Nou de Campos, cuya creación salió publicada en el BOIB 81 de 2011. Podíamos decir que el nuevo centro solo se creó «virtualmente» porque físicamente llevan diez años esperando. De momento, este curso hay 180 alumnos en el CEIP Nou de Campos y 532 en CEIP Joan Veny i Clar pero la realidad es que los 712 niños y niñas están en el mismo centro que no da más de sí.

Pueden solicitar nuevas aulas prefabricadas pero la dirección del centro lo tiene claro. «Nos negamos a pedir más barracones porque va en detrimento de espacio en el patio y el impacto visual con ocho aulas prefabricadas con un pasillo central es fuerte», describe Font. En 2010 llegaron los primeros barracones, ahora cuentan con ocho aulas modulares y un baño. Pueden crecer más pero se quedan sin patio.

Font describe a la perfección la realidad del centro: llevan años sin aula de profesores, sin biblioteca o sin aula de inglés. De hecho, las clases de religión se hacen en el patio. La maestra saca una mesa en el exterior y allí imparte la clase. Ahora con los meses más fríos, entonces, tendrá que compartir aula con la de valores. Además, los claustros de profesores o se hacen en el patio o deben solicitar al Ayuntamiento poder usar un edificio polivalente.

Tomeu Font junto al resto del equipo directivo del centro. | R.F.

Ha sido la caducidad de la licencia para iniciar las obras del nuevo colegio lo que ha llevado a la comunidad educativa a alzar la voz, de nuevo, y decir bien claro que ya no pueden más. No es la primera vez. De ahí el desánimo. Durante esta larga espera, ha habido años de protestas y movilizaciones para dejar patente la necesidad de tener un nuevo colegio. Tomeu Font suma siete cursos como director. La última promesa de Conselleria era que las obras empezarían este mes de noviembre pero, de nuevo, una promesa incumplida. ¿Qué piden? «Que dejen de poner obstáculos. Primero fue el tema del solar, cuando lo tuvieron decidido, decían que no cumplía los requisitos. Luego buscaron otro pero regresaron a la primera opción. Luego era zona inundable…. No tiene que ver con el color político porque a veces han coincidido y tampoco se ha hecho nada. Ahora parecía que el tema se había desencallado. La alcaldesa Francisca Porquer está muy encima del tema. Hemos tenido muchas reuniones en Conselleria y siempre es la misma historia», relata Tomeu Font para describir la angustia de tantos años de espera.

Ante esta situación, el sindicato STEI Intersindical exige una «solución urgente» porque la escuela nueva de Campos acumula un retraso de más de diez años. La situación «penosa» de Campos se suma a la que viven Inca o Son Ferriol, que se han movilizado recientemente para denunciar la saturación de sus centros. Ante estas situaciones de «colapso», el sindicato exige «un plan de choque urgente».

La alcaldesa de Campos: «Estamos enfadados y decepcionados»

«Hemos terminado la paciencia». La alcaldesa de Campos, Francisca Porquer, habla claro. «La licencia de obras la otorgamos en mayo y queda sin efectos si a los seis meses no han presentado nada. La conselleria de Educación se muestra tranquila pero el Ayuntamiento no lo está. Estamos decepcionados y enfadados», sentencia. Además de criticar que «nadie de Palma se ha puesto en contacto conmigo», explica que ahora se tendrá que volver a pedir la licencia y los técnicos municipales deberán comprobar si el proyecto es el mismo. «Doble trabajo para los técnicos». «Espero que sea el mismo», confiesa. Luego, prosigue, se deberá convocar una junta de gobierno y como alcaldesa me comprometo a convocar una extraordinaria ya que las celebramos quincenalmente para que se pueda aprobar esta licencia. «Es una dejadez total y absoluta. En seis meses no han presentado ni un solo documento. La escuela nueva de Campos es de máxima prioridad», zanja la alcaldesa. Educación, por su parte, argumenta que el proyecto del nuevo centro continúa dentro de «su plazo». De hecho, remarca, está previsto que antes de finalizar este 2021 esté listo el proyecto ejecutivo y que las obras se puedan licitar a principios de 2022. Concretan que cuando tienen el proyecto básico piden la licencia de obras para que el Ayuntamiento pueda comprobar que se ajusta a la normativa urbanística municipal y no se deba modificar el proyecto ejecutivo. «Que haya caducado la licencia no conlleva un retraso. Es un puro trámite administrativo», argumenta.

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