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Diario de Mallorca

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Lletra menuda | Penitencia ofensiva y peligrosa para los pasajeros

Con un mes de paros crecientes acumulados y revolcón de frecuencias, la petición de disculpas es el único punto de coincidencia entre SFM y trabajadores, pero resulta pago insuficiente para saldar la deuda con los pasajeros, mucho más cuando hasta la propia empresa califica de «injusto» lo que está pasando. Saben la condición y el origen del mal, pero no le ponen remedio. Es la falta de personal. Los detalles, importan poco.

Por contra, la resignada indignación que dicen sentir los usuarios permanece como una actitud de civismo de la que no se puede abusar ni confiar en exceso porque, si el servicio de tren sigue descarrilado, pronto surgirá el conflicto directo también con los pasajeros. Siempre se ha dicho que la paciencia tiene un límite.

No puede ser ya por más tiempo que acudir a una estación ferroviaria signifique jugar a la ruleta rusa del transporte público. Las necesidades de movilidad de Mallorca no pueden permitírselo. Tampoco es de recibo que entrar en un vagón comporte un incremento alto de riesgo sanitario. Falta gestión responsable.

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