La sarna está repuntando en Mallorca. Dermatólogos alertan de que la isla está sufriendo una "epidemia" y señalan a la comarca del Llevant como una de las zonas más afectadas. Esta enfermedad, muy contagiosa y molesta, está provocada por un ácaro, el Sarcoptes scabiei hominis, que reside en el estrato córneo de la epidermis de sus huéspedes. Son las hembras las responsables de depositar los huevos, entre 15 y 20, que eclosionan en unos tres o cuatro días, por lo que el ciclo vital completo del ácaro tiene una duración de entre uno y dos meses. Se calcula que en cada persona infectada viven entre 10 y 15 hembras de Sarcoptes, aunque el número puede aumentar a cientos, o incluso millones, en el caso de la llamada sarna noruega.

La patología se atribuye al ácaro ya desde el s. XVIII, aunque el parásito en cuestión se identificó en el s. XVII. «Quien crea que es una enfermedad prácticamente erradicada se sorprenderá al saber que cada año se infectan más de 300 millones de personas en todo el mundo», explican los doctores. Y aunque pueda parecer que el foco principal pudieran ser los animales de compañía como perros o gatos, en realidad son las personas. 

«La sarna se transmite por contacto directo persona a persona, aumentando las probabilidades cuanto más íntimo o continuado sea», concreta el doctor Rocamora.

También es posible el contagio por ropa, sábanas, toallas... «aunque hay que tener en cuenta que el ácaro es incapaz de sobrevivir más de 3-4 días fuera de la piel humana». Hay una subespecie, el Sarcoptes scabiei Canis, responsable de la sarna canina, pero que es incapaz de reproducirse en la piel humana, «por lo que produciría en todo caso un cuadro autolimitado», añade Vila.

Si el contagio se puede prevenir evitando el contacto con aquellas personas que estén diagnosticadas de sarna y haciendo el tratamiento correcto, «que es sencillo y complicado a la vez. En general, la permetrina tópica en crema al 5% es el tratamiento de primera línea, en dos ocasiones separadas entre 1-2 semanas, tanto en adultos como en niños de más de dos meses de edad, con unas tasas de curación del 98%. En ocasiones se complementa el tratamiento con ivermectina oral, pero siempre acompañado de la permetrina tópica». 

Es muy importante explicar a los pacientes que el tratamiento son sólo dos aplicaciones de la crema, separadas como hemos dicho por 7-14 días. No es necesario repetir aplicaciones y otra, o hacer pautas de tres días consecutivos.

Ropa y muebles

También hay que realizar un tratamiento de la ropa, sábanas, mantas, sofás, alfombras... todo lo que pueda meterse en la lavadora a 60ºC y secadora. En muebles, sofás y similares deberán ser limpiados con insecticida, y el resto de ropa que no pueda lavarse la meteremos en bolsas de plástico durante una semana. «Estas medidas son tan o más importantes que hacer el tratamiento médico, y siempre se debe explicar bien a los pacientes».